La cuarentena de la Cooperativa

Los 40 días que duró la presidencia de José Chalub marcaron un momento bisagra en su historia, con consecuencias demasiado onerosas desde lo económico, institucional y simbólico.

Economía 05 de abril de 2024 Miguel Osvaldo Gramajo Miguel Osvaldo Gramajo
Chalub ante los medios

Colonia Caroya. José Chalub fue elegido presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa de Servicios Públicos de Colonia Caroya y Jesús María Ltda. en octubre de 2018 y permaneció 40 días en el cargo.

En ese breve lapso, siempre aduciendo que tenía el apoyo del Consejo de Administración, despidió al Gerente General, Cr. Javier Foresi; dio a conocer un estado de situación económico muy delicado atribuido a las gestiones anteriores; presentó la renuncia y más tarde la retiró, con una manifestación de usuarios de por medio; impulsó la judicialización de las auditorías internas; modificó el Estatuto para favorecer el recambio dirigencial y terminó alejándose definitivamente de la entidad luego de una denuncia de asociados por incumplimiento del Estatuto al contratar para el juicio contra el Cr. Javier Foresi al estudio de abogados donde trabajaba su hijo, situación que trató de explicar sin lograr convencer de su inocencia.

Esto derivó en un pedido de intervención de la Cooperativa -por primera vez en 70 años de existencia- y en el nombramiento por parte de la Justicia de un co- administrador –Sergio Lorenzarri- proceso que tuvo un alto costo económico para la entidad.

Alberto Nanini fue electo presidente en lugar de Chalub, antes, durante y después de la intervención. Sigue en el cargo hasta la actualidad.

Es que, cuando renunció Chalub, el resto del Consejo permaneció al frente de la Cooperativa. Es decir, ellos también fueron responsables de todas las decisiones de esa costosa cuarentena de la entidad.

Esta semana, actuando como indican los manuales de gerenciamiento, arreglaron con Foresi para evitar pagar costos  mucho más altos en un juicio que, de seguro, perderían, y que ellos mismos habían avalado cuando la cara visible fue Chalub, siempre a decir de este último. Nunca lo desmintieron.

Una vez más, se oculta lo más importante: cuánto costó “la fiesta”, como les gustaba decir a muchos de ellos ante otras situaciones.

Vale agregar que al Gerente que nombraron y saneó las cuentas también lo despidieron y que, después de hacer una selección con una consultora, el tesorero del Consejo terminó siendo el gerente.

Por supuesto, como siempre, el síndico –representante de los intereses de los asociados- brilló por su ausencia en todos estos movimientos.

En esta cooperativa, la información que debe ser pública es materia de ocultismo, cuando la entidad es de sus asociados, aunque participen poquísimo.

Cabe aclarar que no hacen campañas para incentivar la participación ni para informar los requisitos para formar listas, que terminan siendo siempre hechas por “rosca”. ¿Cuántos años hace que se presenta una lista única?

Semanas atrás, ni siquiera quisieron dar la información de cuánto cobran los consejeros. Para acceder a ella hay que pedirla por nota. Para muestra basta un botón.

La Cooperativa es y se debe a sus socios. No tiene un grupo de “patrones”. En todo caso, los patrones son los más de 20 mil asociados que siempre reciben explicaciones a medias o nulas de lo que decide el Consejo. Tener un área de comunicaciones para informar solamente los cortes de energía es subestimar a los asociados.

Cuando se asoma la Primavera, en la Cooperativa se renuevan las autoridades. Ojalá este año aparezcan brotes nuevos.

05-04-2024

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