Polémica por la instalación de KWS en Colonia Caroya

Agro 19 de septiembre de 2018 Por
La multinacional dedicada a la comercialización de semillas de maíz trabaja en una chacra de Tronco Pozo investigando enfermedades del cultivo. Un grupo de vecinos ya manifestó su rechazo y el tema dividió al barrio.
reunion tronco pozo

La empresa semillera de orígenes alemanes KWS decidió instalarse en Colonia Caroya y la noticia causó gran revuelo en la comunidad.

Adquirió 18 hectáreas en calle 52 y 144 -a un lote del Club de Tronco Pozo- para levantar una estación experimental enfocada en el maíz y sus enfermedades y así poner el marcha su segundo programa nacional de mejoramiento de semillas para el cultivo.

 La inversión es de 3 millones de dólares por los los próximos tres años, que incluyen un galpón para herramientas y un laboratorio en el que trabajan entre seis y ocho ingenieros agrónomos, dos de los cuales son caroyenses.

KWS fue fundada hace 160 años en Alemania y está presente en 70 países donde se dedica al mejoramiento y a la producción de semillas de productos agrícolas. En Argentina, está hace 28.

“Elegimos Colonia Caroya porque queremos resolver, desde una búsqueda de genética superadora, los desafíos que representan para los productores las siembras más tardías y los ambientes del centro-norte de la Provincia”, dijo Federico Larrosa, coordinador de Marketing del semillero.

La intención es crear a cinco años las semillas que se adapten al ambiente del norte de Córdoba.

En Córdoba se siembran 5,4 millones de hectáreas de maíz, de las cuales 250 mil corresponden a los departamentos Totoral, Tulumba, Río Seco, Río Primero y Colón.

Tensa reunión.

La mayoría de los datos llegaron al vecino por un artículo publicado en un medio de alcance provincial.

La semana anterior, el Centro Vecinal Tronco Pozo logró una reunión con los técnicos de la empresa en una Comisión del Concejo Deliberante ante las dudas por la nueva "fábrica de semillas".

KWS aceptó una presentación abierta al público, que se concretó en la noche del martes en el Club de Tronco Pozo, de la que participaron vecinos de toda la ciudad y autoridades.

Los ingenieros explicaron que solo se trata de ensayos de maíz, que no es un depósito de agroquímicos, que no son Monsanto, que para sus investigaciones necesitan aplicar la mitad de lo que un productor usa normalmente y que están respetando todas las normativas municipales.

Aún sin terminar la exposición, se generó el debate por el uso de productos fitosanitarios y la eterna discusión entre quienes no quieren agroquímicos y los productores que trabajan la tierra usando fitosanitarios. 

Integrantes del Consejo de Planificación cuestionaron a la Municipalidad por no haber informado el tema para decidir si ese lugar, próximo a dos escuelas, al club y al corredor de la calle Pedro Patat, debería ser el óptimo para KWS.

"Si hubiesen comprado del otro lado del río, no estaríamos discutiendo nada", se mencionó.

Otros, más radicales en sus posturas, no aceptan a la firma solo por el hecho de ser extranjera. 

También se planteó que la instalación de KWS va en contra de las políticas municipales para promocionar la agroecología, un sistema de producción que no requiere herbicidas ni plaguicidas.

Otros, en cambio, pidieron un sinceramiento sobre el tema: el 95 por ciento de los productores de la zona rural fumigan y aseguran que son estrictamente controlados por la Municipalidad.

"Nosotros estamos tratando a KWS como un productor más porque ese lote no cambió su uso de suelo. Deben sacar receta fitosanitaria, usar productos permitidos, aplicar cuando las condiciones del tiempo sean óptimas. Nuestra función es hacer respetar la normativa vigente", explicó el Ing. Eduardo Angulo, responsable de Ambiente.  

El debate por la instalación de la firma alemana rebrotó una vieja división de los caroyenses: urbano vs. rural. 

El desafío del Consejo de Planificación será definir, de una vez por todas, el territorio de cada sector y llegar a acuerdos de convivencia para que cada parte pueda desarrollar su actividad respetando las normas y al vecino.