Con los pollos, al horno.

Economía 28 de diciembre de 2016
Por el calor del domingo, en un criadero murieron 8 mil aves. Será intimado a trasladarse por incumplir la ordenanza actual sobre sistemas de cría de animales.
Avícola La Vasca

Colonia Caroya. Un criadero de aves pidió autorización a la Municipalidad para trasladar pollos muertos y desintegrarlos. El pedido fue denegado y derivó en una posible intimación para que se retire del lugar donde funciona hace varios años.

Se trata de “La Vasca”, ubicado en Calle 132 y 26, a cuatro lotes de la Av. San Martín y a tres de la zona urbana.

El domingo, la rotura de un tablero eléctrico en la nave impidió refrigerar el lugar. El calor -44ºC de sensación térmica- provocó la muerte de 8 mil pollos.

La respuesta municipal a su pedido fue que si el criadero funcionaba como corresponde debía tener una fosa especial y un sistema de tratamiento para este tipo de contingencia. No la tenía.

Ayer, cuando los agentes fueron a inspeccionar el lugar, encontraron un pozo improvisado y adentro del mismo una gran cantidad de aves. Los pollos habían muerto dos días antes, por lo que el olor y la cantidad de moscas eran insoportables. De inmediato, lo clausuraron.

Pero, además, no está funcionando como establece la ordenanza: “La Vasca” está inscripto en categoría B (familiar-comercial) y puede criar hasta 200 aves. Si en un día murieron 8 mil pollos, corresponde que se inscriba como categoría C.

Estos criaderos comerciales deben estar a 5 mil metros de la zona urbana y a 3 mil metros de algún centro poblado rural, por lo que está trabajando en infracción.

“O se acomoda al límite de animales o debe trasladarse en 180 días”, informó el subsecretario de Control y Fiscalización, Matías Roldán.

28-12-2016

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