La distinción de este 11 de Septiembre.

Sociedad 11 de septiembre de 2020
Por: Mariana Zanón
Maestras puente roto
Maestras en puente roto

Jesús María. Ningún año se parece a otro y, así como sucede con los días, guardan singularidades. 

Este 11 de septiembre es particular porque tiene todas las cualidades de lo diferente en cada rincón de este país, huele distinto y se respira con otra intensidad. 

Seguramente, hoy se le rendirá pleitesía a Domingo Faustino Sarmiento y, aunque muchos tengamos discrepancias con algunas de sus formas o acciones, nadie puede negar el indiscutible legado de su obra y la importancia del Proyecto Educativo para este país. 

No obstante, más que a Sarmiento, en este día hay que modificar el sujeto del tributo y rendirle homenaje, como se le hace a los grandes próceres de nuestra historia, a los miles de docentes y profesores de todos los niveles del Sistema Educativo de esta República. 

Es necesario hacerlo de verdad, de corazón y genuinamente, convencidos de que fueron los constructores de una tarea titánica en medio de esta pandemia que paralizó al mundo entero. Quiero rescatar parte de mi primera nota de este año singular porque las palabras de ese momento siguen teniendo peso y un gran sentido, hoy más que nunca. 

Frente al contexto de este 2020, en Argentina las escuelas vieron sus aulas vacías, sus patios limpios, sus muros sin refugiados de las escondidas, no hubo gritos, ni carcajadas. Tuvieron la ENORME TAREA de mudarse a cada uno de los hogares. 

¿Cómo? Se las ingeniaron y ¡vaya que lo hicieron! No tuvieron más remedio que entrar por la ventana de la PC de escritorio o la notebook, por el celular y los grupos de whatsapp; en algunos casos se encontraron con una tranquera y sin señal, pero eso no les impidió dejar un sobre con la tarea escrita en papel. ¡ENORME ACTO DE NOBLEZA.

¡Sí señores!, porque la DOCENCIA es ESO: UNA NOBLE TAREA. Redoblaron todos los esfuerzos posibles, se vieron inmersos en este mundo vertiginoso de las tecnologías donde cobraron fuerza las siguientes palabras: archivo adjunto, clase por Zoom o Meet, Clasroom, PDF, JPG; y en cada mensaje no faltó el “beso o abrazo virtual”. 

Para los más pequeños hubo que traspasar la pantalla y llegar con una voz cargada de mucho amor porque todo ese cariño para quienes asisten a Pre Jardín, Jardín de Infantes o Primer grado se entrega en “presencia” y eso no tiene comparación, es irremplazable. Seguramente, este 11 resignificará el concepto y valorizará la labor docente en la Argentina; pues si algo pudimos comprobar es que no contamos con todas las herramientas para mantener un sistema igualitario en materia de Educación para todo un país. 

Sin embargo, en contra de esta terrible tempestad, con la Vocación y la Pasión como banderas, aquí hubo héroes con nombre y apellido que hicieron PATRIA. Quedó demostrado en los hechos, y no me caben dudas, que el personal de Salud está realizando hasta lo imposible por sostenernos como sociedad, luchando contra el virus y defendiendo lo más SAGRADO que tenemos, que es la VIDA. 

Pero me tomo la licencia para argumentar que el personal Educativo está haciendo historia en pleno siglo XXI y, en muchos casos, con tan sólo la “pluma y la palabra”; a veces sin señal, con una distancia que agobia al igual que el silencio y un cansancio que llega hasta los huesos. 

En este mismo suelo, que acarrea la problemática manifiesta por Sarmiento en 1845 en su obra emblemática, “Civilización y Barbarie”: El problema que aqueja a la Argentina es la Extensión, aquí fue prioridad para los miles de docentes CREER y SOSTENER que lo único que nos puede SALVAR como sociedad ES LA EDUCACIÓN. Por eso este 11 de septiembre vaya toda nuestra DISTINCIÓN, el RECONOCIMIENTO y el AGRADECIMIENTO a todos pues este año más que nunca nos enseñaron que “con la Educación podemos cambiar el mundo”. 

Me permito dedicar esta nota a mi mamá, Oldemia, que está en ese majestuoso Cielo, y a todos los maestros de esta República Argentina.

11-09-2020

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