Un General nacido en Corrientes.

Historias 17 de agosto de 2020
"En el fermento horrendo de pasiones existentes, choque de partidos indestructibles y mezquinas rivalidades, no solamente provinciales, sino de pueblo a pueblo, ¿podemos constituirnos Nación?”. (Carta del General San Martín a Tomás Godoy Cruz. 24 de mayo de 1816).
San Martín

Jesús María. Hoy, a las 14:30, en la explanada de la Estación del Ferrocarril, se hará el acto conmemorativo del fallecimiento del General José de San Martín.

“El carácter de San Martín es uno de aquellos que se imponen a la historia. Su acción se prolonga en el tiempo y su influencia se transmite a su posteridad como hombre de acción consciente. El germen de una idea por él incubada, que brota de las entrañas de la tierra nativa, se deposita en su alma, y es el campeón de esa idea. (…) Con todas sus deficiencias intelectuales y sus errores políticos, con su genio limitado y meramente concreto, con su escuela militar más metódica que inspirada, y a pesar de sus desfallecimientos en el curso de su trabajada vida, es el hombre de acción deliberada y trascendental más bien equilibrada que haya producido la revolución sudamericana. Fiel a la máxima que regló su vida: 'Fue lo que debía ser' y antes que ser lo que no debía, prefirió 'no ser nada'. Por eso vivirá en la inmortalidad”.

La rebuscada prosa de Bartolomé Mitre describe al hombre “sin par” que los intelectuales de la generación del ´80 necesitaban para justificar su política y bajaron a las aulas en una historia plagada de imprecisiones y parcialidades que perduró casi un siglo.

En la actualidad, la exagerada carga emotiva y humana que pretendieron darle otros historiadores a los próceres de las estatuas nos ha vaciado de modelos o creó otros para remeras y posters: “Che Donals o Mac Guevara”, como ironiza Kevin Johansenn.

Más allá de las discusiones de si tenía mal aliento o era intratable, el General José de San Martín logró lo que nadie más hizo porque pudo superar sus debilidades, sus enfermedades, sus limitaciones humanas y técnicas, y en el final de su vida se sobrepuso a la tentación del poder. ¿No son méritos suficientes para ser un héroe nacional?

DEL INTERIOR Y EUROPA.
Casi ningún historiador dejó de escribir sobre él y muchos intelectuales de otras ciencias investigaron distintos aspectos de su vida. Entre ellos, uno de los más apasionados por el pensamiento sanmartiniano fue el Dr. René Favaloro.

José de San Martín nació el 25 de febrero de 1778 en el pueblo de "Nuestra Señora de los Tres Reyes Magos de Yapeyú", situado en la costa del río Uruguay, en la provincia de Corrientes. Sus padres eran españoles y tuvo cuatro hermanos: una mujer y tres varones. José Francisco era el menor de la familia.

Yapeyú fue fundada por los jesuitas en febrero de 1627 y llegó a ser el centro ganadero más importante del Río de la Plata, donde se fabricaban los mejores zapatos de la zona que se exportaban a Chile y Perú.

También se producía yerba mate, se fabricaban barcos y funcionaba una importante escuela de música. A partir de la expulsión de los jesuitas, en 1767, la actividad económica decayó notablemente.

Su padre, el Capitán don Juan de San Martín y Gómez, fue nombrado teniente de gobernador de Yapeyú en 1774, donde permaneció hasta 1781, cuando fue trasladado a Buenos Aires: el virrey Vértiz le encargó la instrucción de los oficiales del batallón de voluntarios españoles.

Los San Martín vivieron en la capital del virreinato hasta 1784, año en que regresaron a España.

Allí comenzó la primaria el futuro Libertador y a los 11 años comenzó su instrucción militar.

En España participó de numerosas batallas contra los franceses y llegó a tener el grado de Teniente Coronel.

Un año después de producida la Revolución de Mayo, pidió el retiro del ejército español y se embarcó hacia Londres, donde estuvo cuatro meses y entró en contacto con grupos revolucionarios como la "Gran Hermandad Americana", una logia fundada por Francisco de Miranda, un venezolano que se proponía liberar América con la ayuda financiera de los ingleses. También se relacionó con políticos vinculados al gobierno británico que le hicieron conocer el plan Maitland.

Thomas Maitland era un general escocés que en 1800 escribió un plan para ganar el control de Buenos Aires, tomar posiciones en Mendoza, coordinar acciones con un ejército en Chile, cruzar los Andes, derrotar a los españoles y controlar Chile, continuar por mar hacia el Perú y liberarlo. Todo parece indicar que, años más tarde, San Martín lo tendrá muy en cuenta para desarrollar su estrategia libertadora.

En enero de 1812 se embarcó en la fragata inglesa "George Canning" rumbo a Buenos Aires, gobernada por el Primer Triunvirato. Sin embargo, el verdadero poder estaba en manos del secretario de gobierno, Bernardino Rivadavia, que desarrollaba una política muy centralista sin atender los reclamos del interior, cada vez más perjudicado por la política económica de Buenos Aires de libre comercio y mantenía un manejo exclusivo del puerto y las rentas de la aduana. El Triunvirato, por temor a enemistarse con Gran Bretaña- aliada de España-, frenaba el proceso independentista y hasta había sancionado a Belgrano por enarbolar la bandera.

El Triunvirato le respetó a San Martín su grado militar de teniente coronel y le encargó la creación de un regimiento para custodiar las costas del Paraná frente al peligro de los ataques de los españoles provenientes de Montevideo. El nuevo regimiento se llamó de "Granaderos a Caballo".

Al resto de la historia militar y política lo conocemos: el plan Maitland se cumplió a la perfección.
José Francisco de San Martín murió en Francia el 17 de agosto de 1850.

17-08-2020

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