¿Qué dejará en pie la pandemia de COVID? (II)

Economía 05 de junio de 2020
Una vez más, nuestra zona estará mejor que muchas otras, pese a las pérdidas inevitables de más de 70 días de confinamiento.
Coronavirus 3

Toda la zona. Gendarmería Nacional tiene en la Escuela de Suboficiales Cabo Raúl Remberto Cuello a 1.950 aspirantes a Gendarmes y Suboficiales.

Según datos extraoficiales, un aspirante a Gendarme gana alrededor de 23 mil pesos mensuales, pero muchos ya tienen entre tres y cinco años de antigüedad y están haciendo los cursos para iniciar la carrera de Suboficiales. Su sueldo asciende a 65 mil pesos.

Por otro lado, la escuela tiene Suboficiales, Oficiales y personal civil a cargo de la formación de estos cuadros, que son varios cientos de personas más, muchas con sueldos más altos todavía.

A ellos hay que sumarles los integrantes del Destacamento Móvil 3, el Escuadrón Vial de Sin- sacate, los retirados y las pensionadas radicadas en la zona.

La masa salarial mensual que vuelca en la zona la Gendarmería Nacional es del orden de los 125 millones de pesos. Claro está, no son sus únicos aportes: los proveedores del instituto de B° Los Nogales son, mayoritariamente, de nuestra zona. ¿Cuánto cuesta darle de comer y sostener la actividad áulica de más de 2 mil personas? 7,5 millones de pesos más.

El Estado nacional también se hace presente en la economía regional con el pago del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE). Esos recursos llegaron en abril y se repetirán en mayo. Son 5.200 personas en Jesús María, o sea, 52 millones de pesos. En Colonia Caroya, son unos 13 millones más.

Valor agregado.
Más allá del aporte económico, la implementación del IFE deja datos de alto valor estadístico, ya que por primera vez la Nación tiene un registro de todos los trabajadores informales del país y esa información puede ser de gran valor para implementar políticas sociales desde todos los estamentos del Estado.

Otra buena noticia que deja la pandemia son las mejoras en la Salud Pública, con un re-equipamiento que, en otras circunstancias, nunca se hubiera encarado con semejante ahínco.

Tampoco se puede soslayar la naturalización obligada de los medios electrónicos que generó esta pandemia. Facturación digital, medios de pago a distancia, teletrabajo se incorporaron rápidamente -y sin alternativa- al modo de vida de muchas familias. Un dato no menor que sirve como ejemplo es que la Cooperativa de Servicios Públicos pasó de tener 3.500 consultas por pago de los servicios a distancia a 17 mil. Y ni hablar de la educación por videollamadas que implementaron las escuelas para po-der avanzar algo en contenidos, que obligó a miles de familias a amigarse con la tecnología.

Volver al trabajo presencial ple-no dependerá también de lo que disponga el Ministerio de Educación con respecto a la reanudación de las clases presenciales y el COE Central en cuanto a la flexibilización para la apertura de jardines maternales. Hay que decir que, con el teletrabajo, quienes más sobrecargadas estuvieron fueron las mamás trabajadoras, en general, y las docentes en particular.

Finalmente, vale decir que el medio ambiente ha descansado de la mano de su principal depredador durante más de 70 días. De todos modos, las mensuras de este descanso todavía no se han hecho. Por el momento, un dato de Greenpeace no es alentador: el monitoreo de deforestación que realiza en el Norte de Argentina reveló que entre el 15 de marzo y el 30 de abril se desmontaron 9.361 Has, una superficie similar a la de media ciudad de Buenos Aires. Esto implica la pérdida de 200 Has de bosques por día. 
Las provincias donde la organización ecologista realizó el monitoreo satelital son Santiago del Estero, Formosa, Salta  y Chaco, ya que concentran el 80 por ciento de los desmontes del país.

No todo es sombrío.

La producción agropecuaria fue una de las pocas actividades que no se resintió en estos dos meses y medio, salvo algunos problemas al comienzo de la cosecha gruesa por falta de camiones y silos bolsas.

En nuestra zona, los productores trabajaron normalmente y el rinde promedio de la soja fue levemente menor al histórico: se ubicaría entre los 24 y los 26 quintales por hectárea, según la zona. Esto es, entre 2 y 3 quintales por debajo de lo esperado. La merma respondió a factores climáticos, básicamente, golpes de calor en febrero-marzo.

Con casi todo el maíz recogido y la soja en los tramos finales, los resultados son satisfactorios, pe-ro los problemas del sector subsisten.

El principal es el costo de los arrendamientos, que varía entre los 10 y 12 quintales por hectárea.

El 60 por ciento de los agricultores de nuestra zona son contratistas y, con estos rindes, quienes no compensan alquilando campos ubicados en distintas regiones estarán complicados o con una rentabilidad muy baja.

A decir verdad, hace años que la ecuación es muy ajustada para nuestros productores, ya que el rinde histórico es de 22 a 24 quintales por hectárea y los costos arrancan de un piso muy alto por lo que cobran los dueños de la tierra. Recién ahora, algunos entienden la situación y alquilan a porcentaje, compartiendo “fortuna”.

Quienes no agregan valor en origen -poquísimos transforman el maíz en carne o industrializan mínimamente la soja- tienen que pagar fletes de 1.800 pesos la tonelada para enviar su producción a Rosario.

En cambio, quienes crían animales partirán de costos relativamente bajos: a los ganaderos no les irá nada mal. Ni qué hablar de quienes crían, faenan y exportan porcinos, con un escenario internacional muy favorable: a China le faltarán de 22 a 25 millones de toneladas de carne de cerdo en los próximos cinco o seis años. Esta es una de las principales oportunidades de negocio post pandemia.

Para quienes trabajan los campos, su seguro es la soja puesta en el silo bolsa.

Con el quintal a 1.450 pesos, el que sembró 1.000 Has dispondrá, en promedio, de unos 3 millones de pesos. No es mucho comparado con el riesgo, pero en el escenario actual es una bendición.

El área de comercialización de Jesús María-Sinsacate es de 100 Km al Norte y 150 Km al Este. Todo el dinero de la producción en esa superficie -1,5 millón de hectáreas- se volcará, mayoritariamente, en nuestra micro región.

05-06-2020

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