Los otros consultorios del Dr. De Paula.

Sociedad 10 de febrero de 2017
El médico que piden los vecinos de Sierras y Parque ayudó a municipios del Norte a mejorar su red sanitaria. En Jesús María lo propuso, pero no lo escucharon.
Damián De Paula 2

Jesús María. Los servicios del Dr. Damián de Paula en algunas municipalidades vecinas son muy diferentes a los que presta en esta ciudad.

Conocedor de la Salud Pública por formación y vocación, en esos lugares fue escuchado e impulsó un sistema que sus intendentes o presidentes de comunas aceptaron, pusieron en práctica y les dieron muy buenos resultados.

El tema pasa, sencillamente, por administrar de manera eficiente y con personal de la administración municipal los recursos que deben pagar las obras sociales por la atención de sus afiliados en los dispensarios.

 

¿Cómo funciona?

Muchos pacientes que llegan a los centros de salud municipales por proximidad geográfica o para evitar burocracia, entre otras causas, tienen  obra social.

Si la Municipalidad les pide una orden de atención, puede cobrar esa consulta como cualquier centro de salud privado.

Esto es lo que hace De Paula en Cañada de Luque, por ejemplo, donde el centro de salud sumó profesionales, aparatología y capacitación desembolsando me- nos recursos para mantener la red sanitaria.

Y es más: de lo que recaudan, una parte se divide entre los médicos, para mejorar sus ingresos. Por eso consiguieron transformar un dispensario rural en un verdadero hospital pequeño.

En Jesús María nunca lo escucharon para aplicar esta política.

Por el contrario, optaron por contratar una gerenciadora que hace lo mismo que De Paula en Cañada de Luque, pero se lleva el 30 por ciento de lo que recauda.

¿Qué necesitarían para hacer lo que propone este médico de familia? Un archivo Excel donde se registran los pacientes y sus órdenes de atención y designar un administrativo que haga las gestiones.

¿Cuánto le cuesta a la Municipalidad el actual sistema? En 2015, la gerenciadora se llevaba 50 mil pesos mensuales.

Ese mismo año,  Cañada de Luque, que tiene unos 1300 habitantes (una cuarta parte que el B° Sierras y Parque), tenía: 10 médicos (medicina familiar, pediatría, ginecología, oftalmología), guardia pasiva algunas noches, cuatro administrativos, tres personas en limpieza y maestranza, tres enfermeros durante las 24 horas y guardia pasiva nocturna; dos odontólogos, una psicóloga, una agente sanitaria, kinesióloga, podóloga, nutricionista, bioquímico y óptico.

Además, atendía pacientes de Chalacea, Capilla de Sitón, La Posta, Obispo Trejo y Candelaria Sur. Ciertamente, muchos de sus jubilados ya tienen sus médicos e historias clínicas en esta localidad.

En cinco años, las autoridades de Cañada de Luque triplicaron el personal.

Quien les llevó el método para hacerlo fue el Dr. Damian De Paula, el mismo que cada seis no sabía si le renovaban el contrato hasta que le llegó el día: prescindieron de sus servicios.

10-02-2017

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