El pueblo caroyense renueva la promesa a la Virgen del Monserrat.

Sociedad 02 de febrero de 2017
Se cumplen 130 años de procesiones en honor a quién los salvó del cólera en 1887. La procesión partirá desde la Estancia de Caroya a las 17. La Misa será a las 19 en el lote XV. El Intendente decretó asueto.
Virgen del Monserrat

Colonia Caroya. Hoy se cumplen 130 años de la promesa de los colonos a la Virgen del Monserrat de sacarla en procesión cada 2 de febrero en agradecimiento por haberlos salvado del cólera en 1887.

Las actividades religiosas comenzaron hace nueve días y anoche se hizo la caravana llevando la imagen de la Virgen a la Estancia de Caroya, después de recorrer todos los barrios caroyenses.

Hoy, a las 17, se hará la tradicional procesión que partirá desde la misma Casona histórica y recorrerá la Av. 28 de Julio y la Av. San Martín hasta llegar a la Parroquia Ntra. Sra. del Monserrat, donde se celebrará la Misa Solemne a las 19.

Durante la mañana, los colaboradores de la Parroquia harán empanadas y las venderán al mediodía.

A la noche, después de la procesión y la Misa, habrá algunos espectáculos musicales en la explanada del templo del Lote XV en honor a la Virgen.

La Municipalidad decretó asueto administrativo para este jueves 2 que afectará principalmente la atención  en el edificio central y en las entidades bancarias.

El sector comercial e industrial no está obligado al cese de actividades.

Casi todos los servicios municipales se prestarán con normalidad, a excepción de la recolección de residuos verdes, que se hará hasta el mediodía; y el riego de calles, que no se realizará. Los residuos domiciliarios se recolectarán con normalidad.

 

La fe los salvó de la muerte.

La promesa a la Virgen del Monserrat es la manifestación de fe más importante de la comunidad caroyense.

Entre diciembre de 1886 y enero de 1887, decenas de colonos fallecieron por una epidemia de cólera que azotó a diferentes lugares de la provincia, pero con mayor intensidad en la Colonia que se estaba forjando.

La Provincia mandó un enfermero, pero los “gringos” lo echaron después de comprobar que el remedio que les daba a los enfermos los terminaba matando.

Había mucho miedo por la propagación de la enfermedad y el Presbítero José Bonoris, sacerdote friulano, instó a una jornada de plegarias y rezos, dejando solamente en los hogares a los enfermos graves y a una persona a su cuidado.

Entre el 26 y 27 de enero de 1887, todos los caroyense se congregaron en la Estancia de Caroya a implorar la intervención de Dios.

El milagro ocurrió ese mismo día: según los relatos transmitidos de generación en generación, los enfermos se curaron y nunca más hubo un caso de cólera en la ciudad.

En agradecimiento, prometieron sacar en procesión a la Virgen del Monserrat en la próxima fiesta Mariana, que casualmente era la del 2 de febrero en honor a la Virgen de la Candelaria.

Desde ese momento, Caroya nunca dejó de cumplir la promesa.

02-02-2017

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