Investigadores de Córdoba defienden el Bosque Nativo.

Economía 27 de diciembre de 2016
Investigadores de la UNC, del CONICET y del INTA se pronunciaron en defensa del Bosque Nativo y de toda la vegetación nativa existente, y en contra del nuevo proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo Provincial.
Investigadores defensores del monte

Toda la provincia. Científicos cordobeses se pronunciaron en contra del proyecto que impulsa el Poder Ejecutivo para la denominada Ley de Bosques.

Su primera afirmación es: “En las últimas cinco décadas y de forma extremadamente acelerada en los últimos 15 años, ha ocurrido la degradación -y en muchos casos hasta la desaparición- de los ecosistemas de la provincia de Córdoba. Esto ha significado una pérdida sustancial y parcialmente irreversible de la biodiversidad, la productividad biológica y agropecuaria y los servicios ecosistémicos previstos por Ley Nacional 26.331: regulación hídrica; conservación de la biodiversidad; conservación del suelo y de calidad del agua; fijación de emisiones de gases con efecto invernadero; contribución a la diversificación y belleza del paisaje; defensa de la identidad cultural”.

También recuerdan que para “detener el crecimiento exponencial de la temperatura en nuestra región es necesario que se conserven los Bosques Nativos y que se extiendan cubriendo más superficie”.

A tal fin, consideran importantes no sólo a los bosques maduros, sino también a los arbustales y los bosques secundarios que “tienen alta capacidad de retener Carbono y ayudan a mitigar el cambio climático”.

Tras las inundaciones y sequías recurrentes, dicen que existen más de 12 millones de hectáreas con suelo desnudo, en continua erosión de la fertilidad y de suelo y que “la deforestación fue el principal factor que provocó transformaciones irreversibles en Córdoba”.

Los científicos firmantes de esta declaración defienden la conservación de los matorrales y advierten que “la pérdida de los bosques hacia las zonas áridas – semiáridas de la provincia ha desencadenado procesos de desertificación con fuga de suelo y agua hacia las salinas Grandes y de Ambargasta”.

En otro párrafo denuncian que, “en grandes extensiones, la deforestación provocada por el agronegocio creció a costas de campos con bosques y arbustales que habían tenido un uso tradicional de la tierra por parte de comunidades campesinas”.

“El avance acelerado del monocultivo sobre el territorio se explicó por la posibilidad de la provincia de Córdoba de obtener un mayor crecimiento (discursos de gobernadores y ex gobernadores), asociado a los altos precios alcanzados en bolsas financieras internacionales, el paquete tecnológico de la siembra directa (fuerte dependencia de un grupo de empresas internacionales) y la tecnología de desmonte con grandes maquinarias pesadas de topado y rolado”, añade.

A la par, la apropiación de tierras para la concentración en unidades productivas de mayor tamaño, la asociación entre grupos de inversores, los negocios inmobiliarios y el apoyo del gobierno provincial promovieron el acaparamiento de la tierra de campesinos y la pobreza rural provocaron el crecimiento de las poblaciones al borde de pueblos y ciudades y la pérdida de miles de predios de pequeños productores campesinos. Al abandonar los campos, posibilitaron los desmontes.

“Los campos de campesinos, destinados al uso forestal, a la ganadería extensiva (de ganado mayor y menor) y a la apicultura en el Bosque Nativo vienen contribuyendo desde hace mucho tiempo a la perpetuación del bosque con alta diversidad”, añade el documento.

“Es necesario que la sociedad sepa que en términos ecológicos y sociales estamos transitando límites o umbrales de colapso y que las decisiones que tomemos pueden llevarnos a recuperar nuestro ambiente o a caer en cascada hacia situaciones irreversibles”, apuntan.

27-12-2016

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