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 “San Martín es uno de los personajes históricos más queridos, junto a Belgrano”

Al conmemorarse el 172° aniversario de su fallecimiento, Felipe Pigna repasó algunos aspectos de la vida del Libertador en Europa y las persecuciones de que fue objeto.

Historias 16 de agosto de 2022
San Martín y Europa

Con motivo del aniversario 172 del fallecimiento del Libertador, el profesor, historiador y escritor Felipe Pigna repasó la vida de José de San Martín en Europa durante su infancia, adolescencia y juventud, y también en su exilio desde 1824 hasta el final de sus días.

Recordó que viajó a España con sus padres a fines de 1783, cuando tenía 5 años. Vivió en Cádiz, luego en Madrid (estudió en el Real Seminario de Nobles) y en Málaga, lugares en los que recibió educación. A los 11 años ingresó como cadete en el Regimiento de Infantería de Murcia y fue destinado al Norte de África, en lo que hoy son Argelia y Marruecos. Fue nombrado oficial a los 15 años y enfrentó a ingleses y franceses.

Según Pigna, muchos hechos sobresalientes involucraron al General durante sus años como militar español: “Participó en más de 30 combates, con actuaciones destacadas en Bailén y Arjonilla, que le valieron condecoraciones”. En 1811 obtuvo el grado de teniente coronel y en marzo de 1812 retornó a Argentina -desde Londres- para colaborar con la gesta independentista de nuestro país, Chile y Perú.

 

El exilio voluntario

“Después del cruce de los Andes y de la campaña del Perú, Bernardino Rivadavia comenzó a perseguirlo con operaciones de prensa; lo veía como un competidor para sus ambiciones presidenciales; eso motivó a San Martín a exiliarse en Europa”, reveló Pigna.

Su salida voluntaria ocurrió en 1824. “Primero fue a Londres, pero era muy caro; se dio cuenta que era mejor vivir en Bruselas, más económico”, relató. Y prosiguió: “Su situación financiera era grave porque el gobierno rivadaviano se negaba a pagarle sus pensiones; tenía que sostenerse como podía, con ayuda de amigos; incluso iba a comer a algunos comedores populares”.

Pigna afirmó que el Libertador se instaló en París en 1830 “con la ayuda de su hermano y de Alejandro Aguado, hombre de gran fortuna que lo presentó a la sociedad francesa”. Dijo que su situación económica mejoró entonces, más exactamente desde que su yerno Mariano Balcarce y su amigo Tomás Guido consiguieron que Rosas le pagara el retroactivo de su sueldo. “Con ese dinero compró la casa de fin de semana en Evry, conocida como Grand Bourg, donde pasó veranos y fines de semana con su hija y su nieta”, subrayó.

Sobre Aguado, afirmó que “era un hombre vinculado a la cultura” y eso le permitió a San Martín conocer a grandes figuras como Víctor Hugo, Balzac y Donizetti. “En París tuvo una vida cultural y social muy intensa, con gente importante; frecuentaba la ópera, los cafés cercanos, el teatro y el botánico”, remarcó.

“Siempre estuvo atento a lo que pasaba en Buenos Aires; recibía los periódicos, colaboró durante el bloqueo francés, realizó gestiones diplomáticas en favor de Argentina y lo mismo hizo con el bloqueo anglofrancés del ’45; y tuvo una fluida correspondencia con Rosas, a quien apoyó en su política exterior”, se explayó. 

Según el historiador, cuando vivía en ciudades europeas San Martín recibió a Alberdi y Sarmiento, entre otras personas destacadas de su época.

No sólo residió en París. También estuvo un tiempo en Montmorency, en Evry y, desde 1848 hasta 1850, en Boulogne Sur Mer, cuando ya sufría serios problemas de salud como reuma, asma, gota, úlcera gastroduodenal y ceguera (devenida tras una cirugía de cataratas). “Esos dos años, su hija Mercedes le leyó la correspondencia, los periódicos y los libros que tanto quería; era un gran lector”, ponderó Pigna.

Aquejado por sus dolores, viajó periódicamente para tratarse a Aix-la-Chapelle. Luego pasó por Marsella y otras ciudades francesas. A fines de 1845, con su salud más resquebrajada, se refugió en el clima de varias ciudades de Italia.

 

El vínculo con Bustos

Según Pigna, San Martín mantuvo una relación epistolar con Juan Bautista Bustos en 1823, cuando el Libertador estaba en Mendoza: “Bustos quiere colaborar en el final de la campaña libertadora, intenta ayudarlo, igual que el gobernador de San Juan, y envían tropas que participan en las últimas batallas por la independencia”.

De acuerdo con Pigna, la vinculación epistolar entre ambos apuntaba a “un armado político para el Congreso del ’24 en el que estuvieran también Estanislao López y Bustos”. Añadió al respecto: “Inquietaba mucho a Buenos Aires la posibilidad de un armado de carácter federal que tuviera a San Martín como referente; eso trató de evitar Rivadavia con una campaña de desprestigio y espionaje a San Martín”.

Recordó que el Padre de la Patria estuvo en Saldán (entre junio y agosto de 1814) “para elaborar el plan del cruce de los Andes junto a Guido”. Y añadió: “Pidió una reunión con gente de la cultura y propuso la reedición de ‘Comentarios reales de los incas’, de Garcilaso de la Vega, que era un libro prohibido por la Inquisición; esto habla del interés de San Martín por los pueblos originarios”.

 

Valoración

En opinión de Felipe Pigna, el General José de San Martín “es uno de los personajes históricos más queridos junto a Belgrano”.

“Consolidó la independencia de Argentina, Chile y Perú; además, fue un gran promotor de la cultura: fundó las bibliotecas de Mendoza, Lima y Santiago de Chile; fundó escuelas; promovió la salud pública; y fomentó la industria del vino en Mendoza; fue un hombre muy valioso por muchísimas cosas”, completó.

16-08-2022

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