Qué dice el relevamiento del barrio con denuncia por usurpación.

Urbanismo 15 de octubre de 2021 Por Ariel Roggio
Vecinos de la Calle 128 reclamaron nuevamente conexiones de agua y luz, cortando la Av. San Martín. Gustavo Brandán les respondió con dureza.

Colonia Caroya. Un mes después de cortar la Ruta Nacional 9, vecinos de la Calle 128 de Bº Malabrigo bloquearon la Av. San Martín pidiendo conexiones de agua y luz para las viviendas que construyeron en el lugar.

Lo hicieron acompañados por el Polo Obrero y la abogada Soledad Díaz, candidata a Diputada por el Frente de Izquierda-Unidad-PO.

“Estas familias se encuentran ocupando legítima y pacíficamente un predio en Colonia Caroya desde hace cuatro años sin que se les dé respuesta a su reclamo de acceso a la luz y agua; han tenido que atravesar los peores momentos de  la pandemia sin estos servicios esenciales y, sin embargo, la respuesta del municipio a los innumerables reclamos fue siempre nula; hace más de un mes, el intendente Gustavo Brandán comprometió una mesa de diálogo para dar solución, pero se incumplió el acuerdo y hasta la fecha no hay respuestas por eso decidieron realizar esta concentración; no existe denuncia judicial ni se configura delito alguno por parte de los vecinos; lo que hay es una arbitrariedad inexcusable del municipio, que hostiga a las familias en beneficio de los negociados con la tierra”, declaró.

El Intendente Brandán respondió: “Si tienen las pruebas de que están ocupando legítimamente, que presenten la documentación a la Municipalidad para que ordenemos la conexión de los servicios; hasta ahora no presentaron nada”. 

Y redobló la apuesta: “No están usurpando uno, sino cuatro terrenos”.

 

Un barrio en zona rural.

Cuando estos vecinos cortaron la ruta durante tres días, la Municipalidad llegó a un acuerdo para hacer un relevamiento en la Calle 128 y definir cuántas viviendas ocupan tierras de manera ilegal. En caso que hubiese casas dentro del terreno de Fernando Arrieta -vendedor de las parcelas- podrían autorizar los servicios.

Pero la realidad determinó otra cosa: la usurpación de este barrio afecta cuatro lotes catastrales.

“Se observan construcciones que no cuentan con planos aprobados de arquitectura o subdivisión presentado en las dependencias municipales; los ocupantes carecen de documentación que acredita la titularidad sobre el inmueble; y están en zona rural, donde el límite es de tres viviendas por parcela”, dice la primera parte del informe.

Hay 34 viviendas, todas de material, pero la mayoría no están terminadas o no cuentan con condiciones mínimas de habitabilidad, con pisos de tierra, sin aberturas o techos de chapa con peso encima para sostenerlo. Por la situación irregular en la compra, tampoco acceden al agua y la luz.

En uno de los sitios usurpados, una familia construyó dos casas de 50 m2 que alquila. Otra levantó una casa de 200 m2 en una superficie de (27 x 17) m. El terreno más chico es de (9 x 17) m, donde hay una construcción de 30 m2.

En otro, dos familias sin superficie exacta ocupada tienen casas de entre 40 y 50 m2.

En el tercer catastro usurpado vendieron terrenos de (10 x 10) m. Los compraron 11 familias.

Y el cuarto terreno tiene asentadas a 11 familias.

“El relevamiento fue nuestro compromiso y vemos que hay cuatro vecinos de Colonia Caroya que se ven afectados e incluso han invadido un terreno para hacer una calle; en Colonia Caroya, la propiedad privada se defiende”, concluyó el Intendente.

15-10-2021

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