Generación Freestyle.

Sociedad 17 de septiembre de 2021 Por Natalia Balverdi
“Freestyle” es la forma que las nuevas generaciones adoptaron para expresar lo que sienten. “Rapean”, improvisan, “batallan” con rimas e inundan las calles de “flow”.

Colonia Caroya. Guillermo Banuera es un caroyense de 17 años que, influenciado por los estilos musicales neoyorkinos, como el hip hop y el rap, fundó junto a sus amigos Agustín Seculini y Francisco Díaz la competición local “Potrero Freestyle”. 

Se trata de una competencia que invita a improvisadores a un contrapunto de rimas -muy similar a lo que hacen los payadores pero más rápido y sin guitarras- con una pista musical que denominan “beat”. 

A ese tipo de competencias, donde el improvisador más ágil es el que gana, las llaman “Batallas de gallos”, y aquí tenemos una propia, fundada por este joven “rapero”, quien ya representó a Colonia Caroya y a Jesús María en encuentros provinciales.

 

El arte que hace ruido.

“(El ‘freestyle’) es una cultura que viene hace bastantes años y en nuestra zona siento que no es muy descubierta, más allá de que hubo competencias; la gente que vive acá no se entera de lo que hacemos y tiene una mala imagen de nosotros: piensan que las ‘batallas de gallos’ son para ir a insultarse cuando no es así”, dijo “Guille”. 

Esas “batallas” se realizaron domingo de por medio en la Plaza del Cristo, de Colonia Caroya, hasta que vecinos del sector manifestaron su disconformidad, atento a la convocatoria que generaban en pandemia y a las formas “impropias” a las que a veces algunos competidores recurrían para improvisar.

“Nos manejábamos con protocolo aprobado por Defensa Civil, pe- ro igual teníamos problemas con los vecinos porque pensaban que era clandestino e ilegal y acudían a llamar a la policía y nos terminaban sacando aunque siempre cumplimos con los protocolos: previo a organizar la competencia se presentaban notas de aviso”, explicó el joven.

 

Sin lugar para rapear.

Hoy, los chicos no encuentran un espacio para compartir el arte que los interpela y que eligieron para expresar lo que sienten y lo que les gusta hacer: rapear. 

Ya hace dos meses que fueron suspendidas las competiciones locales, a pesar que se hacían sólo con la presencia de competidores, al aire libre, en espacios públicos y sin cobrar entrada (aunque la inscripción por competidor tiene un costo. Al acumulado se lo lleva quien mejor “rapee”).

“Acá no tenemos tanto respaldo; en Jesús María quizás sí porque en lo que va de la pandemia se ha organizado una fecha en escenario con el respaldo de la Municipalidad e incluso les prestaron sonido” señaló Guillermo, quien llegó a reunir a más de 3 mil espectadores en batallas de gallo previas a la pandemia. 

17-09-2021

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