San Martín de carne y hueso.

Historias 17 de agosto de 2020
Esposo, padre y dirigente político. San Martín no fue sólo un General de la Patria.
San Martín anciano

Don José se también se hacía tiempo para la diversión y, poco a poco, fue tenido en cuenta en las selectas listas de invitados de las tertulias porteñas. La más famosa y agradable, según cuentan, era la de Don Antonio Escalada y su esposa Tomasa, en la que sus hijas, Remedios y Nieves, no perdían de vista a ningún nuevo visitante.

Por allí pasó Don José y parece que su amor por Remedios fue a primera vista: "Esa mujer me ha mirado para toda la vida", le diría en una carta a su amigo Mariano Necochea.

Se casaron el 12 de septiembre de 1812 en la Catedral, después de una firme pero breve oposición de la familia Escalada. Él tenía 34 años y ella 15.

Tuvieron una hija, Mercedes Tomasa de San Martín, que nació en Mendoza el 24 de agosto de 1816. Por ese motivo, en esa provincia el Día del Padre se celebra en esa fecha.

Mercedes dejó de verlo a los cuatro meses, cuando Don José emprendió el cruce de los Andes.

La niña se trasladó con su madre a Buenos Aires, a la casa de sus abuelos, y volvió a verlo siete años después. Era enero de 1823 y, tras la entrevista de Guayaquil con Simón Bolívar, su padre cruzó por última vez los Andes y estuvo unos días en Mendoza, desde donde pidió autorización para entrar en Buenos Aires y poder ver a su esposa que estaba gravemente enferma.

Rivadavia, ministro de gobierno del gobernador Martín Rodríguez, le negó el permiso argumentando que no estaban dadas las condiciones de seguridad para que entrara a la ciudad. En realidad, Rivadavia, que siempre le negó ayuda a San Martín, temía que entrase en contacto con los federales del Litoral.

De hecho, el gobernador de Santa Fe, Estanislao López, le envió una carta advirtiéndole que el gobierno de Buenos Aires esperaba su llegada para someterlo a un juicio por haber desobedecido las órdenes de reprimir a los federales, poco después de libertar a Chile.

San Martín le agradeció a López su advertencia, pero ante el agravamiento de la salud de Remedios, decidió viajar igual. Lamentablemente, llegó tarde.

Difamado y amenazado por el gobierno unitario, abandonó el país junto a su pequeña hija. Vivieron en Londres, Bruselas y París, donde Mercedes completó sus estudios.

SUS ÚLTIMOS AÑOS.
San Martín atravesaba en Europa una difícil situación económica. Del gobierno argentino no podía esperar nada y ni Perú ni Chile le pagaban regularmente los sueldos que le correspondían como general retirado.

Vivía de la escasa renta que le producía el alquiler de una casa en Grand Bourg, provincia de Buenos Aires, y de la ayuda de algunos amigos como el banquero Alejandro Aguado, que lo ayudó para que comprara esa vivienda.

Para ese entonces, el Padre de la Patria estaba muy enfermo: sufría asma, reuma, úlceras y estaba casi ciego.

Su estado de salud se fue agravando hasta que falleció, el 17 de agosto de 1850.

17-08-2020

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