¿Qué dejará en pie la pandemia de COVID?

Economía 03 de junio de 2020
Es difícil predecirlo. El virus de la insolvencia impactó en el bolsillo de las grandes, medianas y pequeñas empresas, que buscan vías para mitigar sus devastadores efectos económicos.
Cola en supermercado

Toda la zona. El Coronavirus dejará secuelas importantes en el turismo, los e-ventos, los espectáculos, el arte y la gastronomía.

A nivel regional, la organización del Festival Nacional de Doma y Folklore está en duda, al igual que las fiestas tradicionales de Colonia Caroya: ninguna puede garantizar el distanciamiento impuesto hasta ahora.

Detrás de ellas, como en un dominó, caen quienes tienen depositadas sus expectativas en el movimiento que estas fiestas generan en hoteles, restaurantes, alojamientos informales. Ni hablar de todas las actividades se surgen de la fiesta gaucha, específicamente, que aportan dinero extra a cientos de familias de la zona en cada mes de enero.

“¿Qué vamos a hacer? Vamos a esperar”, dijo con algo de resignación el presidente del Festival, Nicolás Tottis. Este año, aún no pudieron cerrar y presentar el balance de la edición pasada. “Yo quiero que se resuelva rápido y decirles a las escuelas ‘acá tienen la plata que ganamos’ porque un peso de hoy a fin de año no va a valer nada; las escuelas tienen las asambleas suspendidas, pero nosotros tenemos que hacer la nuestra, cuando nos permitan; será extraordinario, como todo lo que está pasando por la pandemia”, amplió Tottis.

Por esto, las cooperadoras escolares tendrán menos recursos y, posiblemente, por primera vez estarán mejor las instituciones no asociadas, acostumbradas a administrar la escasez.

Siempre hay que comer.
Según la Federación Comercial de Córdoba (Fedecom), en base a datos aportados por cámaras y centros comerciales adheridos, en los comercios de la provincia, las ventas minoristas registraron en mayo una baja del 54,1 por ciento frente a igual mes del año anterior. El 72 por ciento de las transacciones se hicieron con medios electrónicos y sólo un 28 por ciento en efectivo.

Las caídas más pronunciadas se observaron en Joyería, relojería y bijouterie (-82,9%); Bazar y Regalos (-82,4%); Muebles y Decoración (-81,8%); Calzados y Marroquinería (-78,7%).

La baja en Indumentaria es del 77,3%; Electrodomésticos y Artículos Electrónicos (-76,5%); Juguetería y Librerías (-69,6%); Artículos Deportivos y de Recreación (-66,1%); Neumáticos y Repuestos (-62,5%).
Los que menos bajas registraron fueron Farmacia, Perfumería y Cosmética (-19,2%) y Alimentos y Bebidas (-6,7%).

En nuestra zona, aunque con facturaciones notoriamente más bajas, muchos locales de comida al menos pudieron cubrir costos en la medida que se reconvirtieron a la modalidad delivery.

Las personas que trabajan en esta actividad son más que antes del 20 de marzo y aún así no dan abasto, en especial los fines de semana. Con un camino a medio recorrer, a ambos rubros les falta ajustar los tiempos de entrega. Y lo harán porque, al parecer, esta forma de comercialización llegó para instalarse.

Entre los más afectados también están las concesionarias de autos: el patentamiento bajó a niveles inauditos en todo el país y fue la frutilla del postre para una actividad que no paró de bajar en los cuatro años del gobierno de Cambiemos.

De a poco, profesionales, comerciantes, peluqueros, albañiles han podido retomar su actividad. Claro está, muchos de ellos con deuda acumulada por el tiempo en que no pudieron trabajar. Los menos perdidosos fueron los pocos -sería más adecuado decir los más grandes- de cada rubro que habían empezado un camino en el e-commerce.

La misma suerte de los comerciantes en general corrieron las inmobiliarias: los inquilinos quieren quitas, los propietarios se debaten entre dárselas o perder el cliente, más de la mitad de los locadores de salones y oficinas de Córdoba no pudieron pagar sus alquileres y no hay operaciones de compra-venta. Para colmo de males, los especialistas hablan que en el corto plazo habría bajas en el precio de la tierra del orden del 30 por ciento. Basta con caminar unas pocas cuadras en el centro de la ciudad para tomar dimensión de la cantidad de salones comerciales desocupados.

Pese a que muchos no lo hacen público, y los gremios no intervienen, también en nuestra zona la pandemia dejó a muchas personas sin trabajo o con sueldos reducidos.

El sector público también está entre los más afectados: tendrá que hacer más por un mayor número de personas y los ingresos serán notoriamente inferiores, con menos coparticipación y recaudación fiscal propia mucho más baja.

También la Cooperativa de Servicios Públicos tendrá dificultades, con aumento de la morosidad, obligatoriedad de sostener los servicios y prorrogar el pago de los mismos, en definitiva, con menos dinero en sus Cajas: durante la cuarentena bajaron un 35 por ciento sus ingresos.

03-06-2020

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