Una seguidilla de actos irresponsables.

Locales 07 de mayo de 2020
El paciente dado de alta en el Hospital COVID-19 del Norte provincial pudo contagiar a numerosas personas. Es un milagro que no haya provocado el primer gran foco de la provincia.
Primer caso de COVID

Jesús María. El único internado en el Hospital Regional Vicente Agüero por COVID-19 era un ex juez que viajó desde Barcelona a Ezeiza y desde allí llegó a Villa Cerro Azul en su auto, con un chofer cuya identidad nunca dio a conocer. 

El 23 de marzo se confirmó su diagnóstico. En las Sierras Chicas, estuvo en contacto con una familia, que ignoraba que el hombre era transmisor del virus. También había un empleado de una distribuidora de gas y un jardinero en la lista de contactos directos.

El Dr. Marcelo Leimgruber, del Dispensario de la villa ubicada a pocos kilómetros de Agua de Oro, estuvo a cargo de los controles de estas personas que, por fortuna, no tuvieron Coronavirus.

 

Delivery de virus.

Al parecer, cuando partió de España, el letrado -oriundo de Rafaela, provincia de Santa Fe- sospechaba que estaba enfermo. Aún así, no se lo dijo a nadie, puso en riesgo a sus vecinos y, al sentirse mal -con los primeros síntomas de la enfermedad- salió en su auto -un Mercedes Benz- a buscar un médico. Primero fue al Dispensario de la localidad y al no conseguir que lo atiendan se dirigió a otro centro de atención primaria de la salud. 

Antes de llegar, se descompensó y chocó contra un poste de energía eléctrica. El siniestro provocó un apagón en varias localidades de la zona, mientras era trasladado al Hospital Regional Vicente Agüero.

Cuando se accidentó, en su auxilio acudieron tres policías -un Subcomisario y dos suboficiales- y otras seis personas que fueron testigos y lo ayudaron pudieron contraer Coronavirus.

Ya internado, debieron poner consigna policial porque intentó huir del Hospital.

“No quería estar solo y requería cosas que no le podíamos dar”, dijo con impotencia el director del nosocomio, Dr. Ricardo Zoldano.

“No colabora ante requerimientos del personal sanitario y puede ser de riesgo para el personal y la salud pública”, añadió.

Luego trascendió que intentó salir del hospital y abrir la zona de aislamiento. Los trastornos para el personal de salud fueron tales que intervino el fiscal Guillermo Monti.

Con el transcurso del tiempo, estuvo en sala de aislamiento, debió ser asistido con oxígeno, ingresó a la Unidad de Terapia Intensiva, volvió a la sala de aislamiento y, luego de 45 días, sus análisis dejaron de dar positivos a COVID-19 y regresó a la ciudad santafesina de la que es oriundo.

07-05-2020

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