Pragmatismo y necesidad, las razones del salto de Zárate a LLA

Sin otras opciones a mano, sigue los pasos de su jefe Picat, para tener una marca potente con la cual intentar la reelección. La movida activará nuevos planes en el PJ. Como no ocurría hace mucho, las Elecciones locales estarán atadas al escenario provincial.
POLÍTICA04 de marzo de 2026 Rubén Curto

Jesús María. La foto del intendente Federico Zárate junto a Karina Milei y los diputados Martín Menem y Gabriel Bornoroni, para oficializar su salto desde la UCR a filas libertarias, fue casi como los días feriados de Semana Santa o de Carnaval: sólo hay que esperar a ver "cuándo caen" en el calendario, pero que están, seguro que están. Se veía venir.

La movida no sorprende. A lo sumo, quizás llama la atención el día y contexto elegido, justo cuando el presidente Javier Milei protagonizó la apertura de sesiones legislativas más violenta y patética que se recuerde.

Como sea, el cambio de boina blanca por peluca venía macerando hace tiempo. Ya en julio pasado lo anticipé en esta nota publicada en el portal Letra P (https://surl.li/yoehtw). Estaba escrito que Zárate seguiría el camino trazado por su jefe Luis Picat, pionero en esto de salir del incómodo clóset radical y autopercibirse y asumirse león libertario.

El intendente tuvo antes varios experimentos de posicionamiento político que resultaron fallidos. Intentó liderar el llamado G6, una asociación con otros cinco intendentes de Sierras Chicas, que imaginaban un polo opositor, de contrapoder al cordobesismo, en el Departamento Colón.

En ese incipiente armado estaban también sus pares Ezequiel Lemos (Río Ceballos), Pablo Cornet (Villa Allende), Adela Arning (Mendiolaza), Fernando Rambaldi (La Calera) y Miguel Pittaro. Todos ellos del ya extinguido universo de Juntos por el Cambio. La experiencia quedó en la nada.

Luego Zárate se acercó a la vicepresidenta Victoria Villarroel, antes de que explotara su vínculo con Milei y éste la expulsara al desierto opositor. También coqueteó en algún momento con la posibilidad de congeniar con el cordobesismo, que envió varios emisarios a tentarlo, sin éxito.

Todo a su tiempo

La foto de esta semana ya estaba resuelta mucho antes, quizás incluso antes del ruidoso desembarco del Presidente en el Festival de Doma y Folklore, en enero pasado.

En la previa de ese evento, Zárate activó el viejo juego del policía bueno y el policía malo. Mientras él posaba de corrección política y recibía al gobernador Martín Llaryora para inaugurar la nueva plante de agua de B° La Florida, que pagó la Provincia, al mismo tiempo lo mandaba al inclasificable concejal Rául Clérico a anunciar su paso a LLA y a disparar munición gruesa contra el gobernador. Una mano acariciaba. La otra, pegaba y anticipaba lo que vendría después.

Efectivizada ya la incorporación de Zárate al mundo libertario, queda por desmenuzar las razones, que están a la vista. En primer término, no se podía imaginar para él otro destino político que no sea seguir los pasos de Picat. Es su líder, su referente, y a quien debe todo lo que consiguió en política: ser concejal e intendente.

En primer término se ve, entonces, un fuerte componente de obediencia y gratitud.

Pero también cuestiones de necesidad y conveniencia. La "marca" LLA atraviesa su momento de mayor potencia, que incluso le permitió a un ignoto como Gonzalo Roca, ganarle las pasadas Elecciones Legislativas nada menos que al tres veces gobernador Juan Schiaretti.

A priori, LLA le da a Zárate una potencia extra que no tiene en sí mismo como candidato. 

Tampoco disponía de otras opciones. La UCR está absolutamente devaluada y viendo cómo puede colarse en el armado provincial de LLA a través de Rodrigo de Loredo. Juntos por el Cambio ya no existe. ¿Por qué otro partido podría intentar Zárate la reelección entonces?

Así como Juntos por el Cambio le ofreció en 2023 una alquimia única que lo depositó en la Intendencia, LLA es hoy la balsa a la que se abraza por necesidad para intentar navegar seguro otros cuatro años.

Otro elemento de contexto refuerza esa mirada. Jesús María ha derechizado ideológicamente su voto y sus simpatías, aún cuando el vecino promedio resulta duramente castigado por la política económica nacional, con la retracción de ingresos y consumo, que ya tiró al piso hasta la propia recaudación municipal.

Pero la ciudad no tiene gran actividad fabril y eso atenúa un poco el escenario de la recesión. Acá el peso central es de los agronegocios, cuyos referentes sí se cuentan entre los ganadores excluyentes del modelo Milei, junto con el sistema bancario, la minería y los combustibles.

La simpatía con Milei se percibe, al menos hasta que la gente de a pie algún día se canse de comer mierda, en nombre de un futuro venturoso que nunca llega.

¿Elecciones juntas y una pelea de fondo?

Cada movida fuerte en el tablero político (y la de Zárate ciertamente lo es) produce reacciones y revisión de planes en todos los actores.

En ese sentido, una primera consecuencia es que se descuenta que ahora El Panal registrará, definitivamente, a Zárate como rival, porque su enrolamiento libertario supone también la disputa del poder provincial y la sucesión de Llaryora el año que viene. Ya no estará en juego sólo el pago chico de esta ciudad.

Hacemos por Córdoba está ahora ante el desafío de plantar un candidato fuerte para las elecciones de Jesús María, para no regalar toda esta zona al mileísmo.

Y estrechamente ligado a esto, el nuevo escenario condiciona la fijación de la fecha para votar localmente. Zárate y compañía ya no tienen plena facultad para decidir al respecto, porque Jesús María pasará a ser parte de la estrategia provincial de LLA.

En la última década, nuestra ciudad eligió sus intendentes en fecha bien separada de los comicios para gobernador. Se discutieron y votaron proyecto de ciudad. Ahora, por el contrario, es altamente probable que los municipios vayan pegados a la fecha provincial para traccionar votos en los dos niveles.

En resumen, Jesús María tendrá en 2027 nueva oferta política, una pulseada que se presume muy fuerte y también un llamado a las urnas probablemente "contaminado" por la pelea por el poder provincial.

04-03-2026

Te puede interesar
Zárate LLA

El primer intendente libertario cordobés es Federico Zárate

POLÍTICA02 de marzo de 2026
El domingo, luego de dar su discurso anual en el Concejo Deliberante, confirmó que viajaría a CABA para estar en el Congreso. Horas más tarde, se supo de su incorporación a La Libertad Avanza, justificándola en las similitudes de los modelos de gestión entre Nación y Jesús María.
Zárate ante el HCD

Zárate habló en la apertura de sesiones del Concejo y anunció qué hará en 2026

POLÍTICA01 de marzo de 2026
El Intendente de Jesús María dijo que se concentrarán en Seguridad y Movilidad Urbana, la digitalización de la totalidad de los trámites municipales y un asistente virtual. Las obras anticipadas serán mediante contribución por mejoras, salvo la nueva Terminal de Ómnibus y el Centro de Cuidado Infantil. Inversiones privados harán una una escuela y un polideportivo.