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Latino Galería de Arte: un recuerdo ineludible.

El 5 de diciembre se cumplirán 30 años de la apertura de la primera galería de arte de la zona. Su mentor, Angel Díaz, nos refresca ese tiempo.

Historias 05 de diciembre de 2021

Jesús María. Hace 30 años, Jesús María no tenía asfalto en más de la mitad de sus calles, recién estaba instalando las redes de gas natural y cloacas, pero tenía galería de arte.

Sí. Hace tres décadas, el 5 de diciembre, se inauguró Latino Galería  de Arte en el viejo edificio de la Sociedad Italiana Lavoro e Fratelanza.

Su mentor fue Angel Díaz, quien escudriña en sus recuerdos: “Alianza de Clubes me pidió que les decore una fiesta y ahí empezó nuestra relación porque me aceptaron la propuesta que les pasé. Después surgió la idea de instalar la galería en ese lugar. Lo hice de una manera bastante empírica, por así decir, pero yo ya venía con una trayectoria de antigüedades, de montajes, en la ciudad de Córdoba”.

La primera muestra fue de la artista plástica local Sandra Díaz Haedo y su taller, acompañada con música, canto y danza.

Los curiosos se amontonaron en la vereda para “pispear” de qué se trataba eso de la galería de arte y por varios días se habló del tema en las únicas dos radios locales que había entonces.

“En ese tiempo hubo una articulación con el municipio, entre lo público y lo privado, pero eso ahora no está ocurriendo”, reflexiona Angel Díaz.

Lo destaca porque su primera exposición pública fue antes, en 1989, cuando con Leonor Lencinas hicieron lo que él denomina “una suerte de protesta por el arte y la cultura y el manejo que había en ese momento, en un retorno a la democracia muy incipiente”. Consistió en una muestra frente a Kaniska, que en esos años estaba en el local donde nació: en la calle San Martín, al lado de la Comisaría.

Una vez al frente del nuevo espacio, Díaz abrió una puerta para “el pueblo que se hacía ciudad rápidamente” disfrutara de los artistas cordobeses que recién estaban surgiendo y hoy son plásticos reconocidos: José Utrera, Sergio Blatos, Ricardo Vargas, por nombrar algunos.

Y también los consagrados: Selva Gallegos, Dolores Moyano, Eduardo Zemborain, Oscar Gubbiani.

En 1994, con la Fundación del Hospital de Niños, junto a Sandra Díaz Haedo trajeron a Jairo y sus pinturas para los días del Festival Nacional de Doma y Folklore. “Después lo acompañé en una gira al Sur de Córdoba y en uno de esos viajes surgió la idea de la puesta en escena del Ave María en el campo de la doma; yo le armé la estética”, agrega Angel.

También recuerda de esos tiempos que “había un mercado de arte. Yo he vendido. Pero, sobre todo, estaba la gran posibilidad de tener talleres y capacitaciones, que permitían un acceso a la cultura diferente y efectivo”.

En la Galería Latino prosperó la creación de la Comisión Municipal de Preservación de Patrimonio, de donde surgió la idea de recuperar la Torre Céspedes. 

La historia cambió de rumbo. La versión de Díaz es: “Se creó una rispidez de protagonismo entre el club y mi persona y Miguel Cabuchi (presidente del Club Social Jesús María, donde está la Torre de los Cuatro Pétalos) terminó dándome lugar en la torre; ellos ya estaban abandonando ese lugar”.

El viejo edificio de la calle John Kennedy fue vendido por Alianza Jesús María y hoy sólo queda de él la fachada, preservada por ordenanza municipal.

 

Nuevos rumbos.

En este contexto surgió su amistad con la Sra. Rosa Ilari, quien deseaba comprar la casa de la familia Trettel sobre la calle Córdoba. “Allí armamos Galería Ilari -refresca Díaz- O sea que ya teníamos como dos polos para la actividad cultural”.

Cuando ganó las Elecciones José Manuel de la Sota, Angel fue convocado para los equipos técnicos y fue nombrado Delegado de Cultura para los seis Departamentos del Norte. “No existe más la delegación, pero sigo siendo el vinculante, el nexo”, aclara.

Con los recuerdos a cuesta de una vida dedicada al arte y la cultura, sus 64 años no le impiden seguir soñando proyectos y poniendo manos a la obra. Pero su prioridad es preparar el regreso a la ciudad que lo cobijó y le dio espacios y afectos cuando llegó de El Dorado, provincia de Misiones, junto a su mamá. “Tenía 24 años y vinimos con una mano atrás y otra adelante”.

En el lugar donde vivió desde entonces, en Juan B. Alberdi y Pasaje El Trébol, de Bº Pedro de Oñate, abrió una tienda de antigüedades y objetos de buen gusto. Se puede visitar de 10 a 13 y de 17 a 21.

Que no pase desapercibida esta fecha: ¡Feliz recuerdo, Latino Galería de Arte!

05-12-2021

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