Monseñor Roberto Rodríguez falleció este sábado.

Sociedad 03 de julio de 2021
Sus restos serán cremados y trasladados al Cinerario de la Parroquia de Jesús María. La Municipalidad de decretará tres días de duelo.

Jesús María. Monseñor Roberto Rodríguez, Obispo Emérito de La Rioja, falleció esta sábado, a las 7, en el Sanatorio Caroya, donde permanecía internado por un cuadro de COVID.

Nació en Temperley, provincia de Buenos Aires, el 14 de agosto de 1936.

Estudió Ingeniería y, próximo a recibirse, ingresó al Seminario Mayor Ntra. Sra. de Loreto, de Córdoba. Por su desempeño, pasó al Pontificio Colegio Pio Latino Americano, heredero y continuador del Colegio Romano, una universidad eclesiástica confiada a la Compañía de Jesús, y por ello basada en el espíritu ignaciano. Fue fundado el 21 de noviembre de 1858, con el nombre de Seminario Americano Píos Latinos. Luego se licenció en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana, de Roma.

La beca en la ciudad de las siete colinas le cubría sólo la época de clases y como no tenía dinero para regresar a Argentina, en las vacaciones trabajaba en plantas fabriles de Mercedes Benz, en Alemania. Allí se relacionó con los sindicatos de trabajadores católicos y conoció la obra de Adveniat, organización de ayuda de los católicos en Alemania al servicio de todas las personas en América Latina y el Caribe, con la cual estuvo relacionado durante casi toda su vida.

Fue ordenado sacerdote el 31 de enero de 1970 en Cosquín, por monseñor Raúl Francisco Primatesta. Poco después fue destinado al Seminario Menor Ntra. Sra. del Rosario del Milagro, de Jesús María, del que fue Rector hasta fines de 1992, cuando Juan Pablo II lo nombró Obispo Auxiliar de Córdoba.

En su paso por el Seminario dejó su marca, con un trabajo a destajo que es recordado y reconocido con gratitud por miles de estudiantes que pasaron por la institución mientras fue Rector. Para ellos, siempre será, cariñosamente, "El Grillo". 

En 1978 tuvo una actividad inusual: durante el Mundial de Fútbol Argentina 1978 fue el traductor oficial de la Selección Nacional de Alemania, que concentró en Ascochinga.

En 1998, la Santa Sede lo nombró obispo de Villa María, donde transformó el seminario y fue muy apreciada su labor pastoral.

Allí permaneció hasta 2006, cuando lo trasladaron a La Rioja. Siendo obispo, la Diócesis se constituyó como querellante en la causa que investigó la muerte de monseñor Enrique Angelelli y los mártires riojanos, durante la última dictadura militar, e impulsó su beatificación.

Se retiró en 2013, por su edad, y regresó a Jesús María, su ciudad por adopción.

Inquieto, nunca dejó de trabajar: colaboró activamente en la Parroquia, viajó regularmente a Italia como docente en las universidades de Pisa y Siena, fue en misión pastoral a Burkina Faso, Africa, donde salvó milagrosamente su vida en un atentado de ISIS. Además, era amigo y persona de consulta del Papa Francisco.    

Desde hace dos años, vivía en la casa destinada a huéspedes en el Colegio Ntra. Sra. del Huerto. Padecía insuficiencia renal crónica y a fines de mayo fue internado por COVID. Su cuadro se complicó en las últimas horas. 

Este mismo sábado, el cortejo fúnebre partirá a las 15:30 desde el Sanatorio Caroya hacía el Crematorio de Colonia Tirolesa. El próximo sábado, se celebrará una Misa con sus cenizas y se las depositará en el Cinerario Parroquial. Darán más detalles durante la semana.

Por su parte, la Municipalidad de Jesús María decretará tres días de duelo, durante los cuales las Banderas permanecerán a media asta. 

03-07-2021

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