“Hacer la variante desmontando el bosque es un capricho”.

Urbanismo 06 de octubre
Esta semana, la empresa AFEMA comenzó a destruir el monte nativo del campo de Antonio Bosich para hacer la ruta que rodeará Estación General Paz. Asegura que la Provincia no le pagó la expropiación.
Desmonte Bosich

Estación General Paz. Esta semana, máquinas de la empresa AFEMA ingresaron al campo de Antonio Bosich y comenzaron a desmontar el bosque de árboles nativos que el hombre quería proteger.

El trabajo se hace para preparar el terreno con el fin de construir la Variante General Paz, hacia el Este de la zona urbana.

En el pueblo ubicado a 17 Km de Jesús María, el tema genera divisiones aunque la información es poco clara.

El propio intendente Carlos Borgobello pidió esa ruta alternativa para sacar el tránsito del sector urbano, pero el trazado de la Variante iba a ser sobre unos caminos ya existentes.

En junio, los vecinos se enteraron que el proyecto había cambiado y que iba justo en el lugar en que hay un bosque de 6 hectáreas protegido por ordenanza municipal.

A pesar del reclamo de algunos vecinos en la Audiencia Pública, el secretario de Ambiente y Cambio Climático, Javier Britch, avaló el desmonte para hacer una ruta de 3,5 Km.

Esas 6 hectáreas, ubicadas al Sur de pueblo, “son las últimas que van quedando con la flora autóctona”, según su propietario, quien había firmado ante Juez de Paz un pedido para que nadie intervenga el lugar.

Pero el propio Juez autorizó el ingreso de AFEMA al campo y esta semana, con topadoras, retroexcavadoras y palas, empezaron a destruir los añosos árboles: algarrobos, quebrachos blancos, moradillos y talas, algunos que superan los 5 metros de alto y los 100 años de edad, que integraban esta pequeña masa boscosa de monte chaqueño que sobrevivió a la indiscriminada depredación del Norte de Córdoba.

Antonio Bosich

Antonio, dueño del campo donde está el bosque, y su hermana Elsa, propietaria del sitio colindante, son los perjudicados.

Sus campos se cortan al medio por el paso de la Variante y aseguran que la Provincia ni siquiera acordó el monto de la expropiación ni depositó el dinero, acción que debe hacerse antes de cualquier fallo judicial si es que el Juez le da la razón al expropiador.

“Han mutilado el bosque, mi propiedad, van a provocar que el pueblo se inunde; el mismo Estado es el que incumple y no da el ejemplo; esto es un capricho, había alternativas para hacer la ruta sin dañar el ambiente ni perjudicarnos con nuestras tierras, que estamos cuidando… una arbitrariedad total”, mencionó  Bosich.

El hombre asegura que la eliminación del monte nativo repercutiría negativamente en el pueblo, ya que toda el agua pluvial que termina en ese lugar, óptimo para la infiltración -donde incluso hay una represa- se dirigiría, directamente, a la zona urbana de General Paz.

“Hasta el topógrafo Garbarino se largó a llorar conmigo porque no había necesidad de hacer semejante destrucción si había más lugares para hacerlo en un terreno más firme que este”, concluyó.

06-10-2017

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