
Después de 16 años, permitirán antenas de telefonía celular en la zona urbana de Colonia Caroya.

Colonia Caroya. El Concejo Deliberante de esta ciudad sancionó una nueva ordenanza sobre telefonía celular, más flexible que la legislación que estuvo vigente hasta el momento.
Desde el año 2001, la comunidad se manifestó con cierta sensibilidad ante la insistencia de las multinacionales para colocar torres de telefonía móvil en zona urbana y, ante el primer caso, los ediles decidieron prohibir.
Fue hace 16 años, cuando se empezó a erigir una torre frente a la escuela San Martín.
La comunidad educativa y los vecinos del Lote XV reclamaron por el cese de las obras y obligaron a los concejales de ese entonces a legislar al respecto.
En ese momento se sancionó la ordenanza 1102/01, que solamente permitía estructuras destinadas a la señal telefónica a más de 500 metros de la zona urbana.
Una torre para todos.
Desde hace casi dos décadas, la zona céntrica de la ciudad tiene señal por el funcionamiento de la antena de la calle Pedro Patat Sur al 320, que debió ser desmantelada dos años después de sancionada la ordenanza 1102.
Hubo un solo intento para retirarla, pero Telecom pidió colocar las microceldas en el techo de la Municipalidad y el traslado de la torre a un predio ubicado dos lotes al Sur de la Bodega La Caroyense.
La comunidad se movilizó y obligó al Intendente Rodolfo Visintín a dar marcha atrás.
Mientras tanto, la antena de la calle Pedro Patat Sur no dejó de dar señal y la única que alzó la voz fue Eduarda Peresotti: su habitación estaba a 7 metros de la base de una torre de 40 metros.
En los últimos meses, la empresa Movistar intentó instalar dos antenas en lugares prohibidos y sin autorización. Las obras no avanzaron por la rápida denuncia de los vecinos.
Aprobada por unanimidad.
En sintonía con lo que pasa en la gran mayoría de las ciudades del país, los ediles actuales estudiaron el tema desde diciembre pasado y llegaron a la conclusión de “aggiornar” las condiciones para la prestación del servicio.
En un texto de 39 artículos, visado por el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) y el Diputado Juan Brugge, presidente de la Comisión de Comunicaciones de la Cámara Baja, Colonia Caroya derogó la legislación anterior y autorizó la instalación de microceldas y picoceldas en la zona urbana.
Deben estar en pedestales o estructuras portantes, sobre edificaciones existentes, a una altura de 4 a 7 metros desde el nivel de terraza; o en los postes o luminarias, en la vía pública o parques, a una altura de 12 a 15 metros del suelo.
No hay restricción sobre la cantidad que las empresas quieran distribuir por la ciudad.
En la zona rural se sostiene el permiso de torres de hasta 45 metros de altura, a más de 200 metros de distancia de asentamientos urbanos individuales o colectivos.
La nueva legislación establece todos los requisitos previos a la habilitación de una instalación y hasta regular la potencia de las radiaciones electromagnéticas.
Los ediles también dispusieron que cada seis meses se hagan y publiquen mediciones oficiales.
El último conflicto en la zona a raíz de la colocación de antenas para telefonía celular fue en Jesús María, cuando se instaló un artefacto sin autorización municipal en el estadio Gilfredo Rossotti, del Club Alianza y los vecinos hicieron oír su reclamo.
Tiempo después, una empresa de telecomunicaciones debió desmontar otra antena en un hotel a la vera de la Ruta 9.
23-06-2017




