Megaloteo: un juego de estrategias.

Urbanismo 16 de junio
Un empresario está vendiendo mil lotes en el Camino a Los Molles y avanzan en el pedido de urbanización. El Intendente Brandán no quiere autorizar. ¿Logrará frenarlo o se ganará un grave problema?
Martínez Loteo Los Molles
Martínez Loteo Los Molles

Colonia Caroya.  La audiencia pública del miércoles entre el empresario Miguel Ángel Martinez y los concejales caroyenses dejó muchísimas preguntas y un panorama delicado sobre la resolución de un megaloteo en el camino a Los Molles.

Para entender la difícil situación en la que se encuentra el Concejo Deliberante, hay que remontarse a 1950.

En esa época, se subdividieron varios campos con el fin de crear pequeños pueblos próximos unos a otros. Todos están con su título nominal en Catastro Provincial.

Uno de ellos está ubicado en camino a Los Molles, entre el Canal San Carlos y el puente del río La Granja, unos 6 Km al Oeste de Bº Sierras y Parque.

Históricamente, esa tierra era “zona gris”, es decir, no pertenecía a ningún municipio. Esos campos se usaban para agricultura, pero siempre estuvieron subdivididos en pequeños lotes.

En 2008, el entonces Intendente, Rodolfo Visintín, acordó los límites de su ejido con La Granja y el resto de los municipios: ese sector quedó para Colonia Caroya, pero como la Ley no salía, seguía siendo de “nadie”.

Hace dos años, Miguel Ángel Martínez compró ese campo “de oro” y empezó a vender por Facebook los lotes de 300 m2 a menos de 100 mil pesos cada uno.

En enero de 2016, el actual Intendente se enteró del tema y, públicamente, advirtió que no permitirá una urbanización en ese lugar.

Pidió que la Comunidad Colón le faculte el Poder de Policía en el ejido pretendido desde 2008 y con esa herramienta logró que la Provincia frene las autorizaciones.

Solicitó que aceleren la aprobación de la nueva jurisdicción y, “como por arte de magia”, el proyecto encajonado casi 10 años se trató en la Legislatura y se consolidó en Ley.

Ahora, el empresario debía ir a negociar a la Municipalidad.

 

“Tengo todo aprobado”.

Martínez arribó este miércoles al Concejo Deliberante junto a otras 10 personas, entre los que había un arquitecto, un ingeniero y un geólogo.

Afirmó que no está pidiendo la autorización para lotear -el loteo está hecho- sino que pide el cambio de uso de suelo para poder llevar la energía y aforar el agua de dos perforaciones que, según él, están autorizadas por Recursos Hídricos.

Manifestó que son mil lotes, de los cuales ya se vendieron 120 y 90 tienen Escritura.

“Cada dueño puede exigir que le lleven el agua y la luz y es un derecho; entonces, no quiero pelear con nadie, hagamos las cosas bien y sepan que yo vengo a invertir al pueblo”, dijo el empresario, que paga 1,2 millón de pesos por año de impuestos por todos esos terrenos.

“Tengo que invertir 50 millones de pesos para llevar energía, agua, hacer el cordón cuneta y tengo todo frenado por un Intendente que jamás me respondió ninguna nota”, declaró.

Aunque el presidente del Concejo Deliberante, Alejandro Ghisiglieri, le manifestó que eso es zona rural y que no puede avanzar, Martínez retrucó con un informe de Catastro de Jesús María, que indica que ese predio está en zona residencial.

Si los ediles rechazan el pedido del empresario, hay riesgo de numerosas demandas en contra.

Si lo permiten, avalarán un desarrollo inmobiliario lejos de la zona urbana, situación que hace tres años criticaron cuando Luis Grión intentó ampliar el radio urbano.

¿Podrá la Municipalidad frenar la urbanización de un “mega barrio” de más de 4 mil habitantes dentro del ejido de Colonia Caroya? 

Si hubiesen conocido el tema en 2008, ¿hubiesen deseado que ese loteo quede dentro de la ciudad?

16-06-2017

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