Carlos Ciprián pone su experiencia al servicio de Sinsacate.

Política 10 de mayo de 2019
¿Qué quiere para su localidad? ¿Cuáles son las prioridades que se plantea?
Carlos Ciprián

Sinsacate. Carlos Ciprián decidió dejar la Unicameral y volver a su pueblo, del que fue Intendente durante ocho años y espera que el domingo lo e lijan para dirigir su destino cuatro años más.

Su experiencia le da una visión amplia de la situación de su localidad. “Sinsacate tiene menos coparticipación que Sarmiento -cuenta-. En la década de los ‘80 éramos 315 personas. Hoy somos más de 3 mil, pero la coparticipación es por 1.100 habitantes. La mayoría de la gente que fue a vivir a Sinsacate son familias jóvenes, con hijos chicos. Y estamos donde estamos porque hubo un municipio que se puso a la par, tratando de dar respuestas. Y hoy debemos dárselas en infraestructura”.

Allí aparece un tema importante: “A pesar que el 70 por ciento de los barrios tiene el gas en la vereda, aún hay mucho por hacer, tanto en un sector del Camino Real como en la Ruta 9, al Norte del ingreso al pueblo, donde hay algunos acopios de cereal que lo están necesitando rápido”.

Y también se atreve a soñar en grande: “De Jesús María al Norte, ningún pueblo tiene cloacas. Pero no es un motivo para no gestionarlas porque creo que el crecimiento de Sinsacate seguirá al mismo rit- mo de los últimos años”.

Previsor, advierte: “Tendremos que controlar todo. El desarrollo inmobiliario, por ejemplo. Los emprendedores tienen que hacer una importante inversión en obra pública, como cordón cuneta, alumbrado, el tendido de la red eléctrica, y hay que controlarlo porque pasa a manos del municipio y necesitamos que estén bien hechas las cosas. Lo mismo con la edificación de obras, para que no construyan lo que quieran donde quieran, como quieran. Nuestra urbanística nos permitió cuidar la impronta del Camino Real, por ejemplo, y muchas veces fue soportando muchas presiones. Pero logramos poner los galpones con los galpones y las casas con las casas”.

El Camino Real será cuidado desde el punto de vista paisajístico, pero también necesitan que esté en buen estado para que el transporte público de pasajeros no deje de funcionar. Por eso seguirá con la gestión para su adoquinado. “El año pasado, en vísperas de la firma del Pacto Fiscal con la Provincia, lo pedimos y presentamos un presupuesto”, adelanta.

Políticas sociales.
A nivel social, la localidad no presenta grandes dificutades. Sin embargo, las que hay también están en la agenda de Ciprián.

Su primera propuesta es hacer un relevamiento sociosanitario de la comunidad. “Nos permitirá ajustar cuestiones como las especialidades que hay en el dispensario y su cantidad de horas de servicio”, sostiene.

La segunda, propiciar el acceso de los vecinos a la tierra y la vivienda. “Creo que el Estado no debe bajar la guardia en esto y que los programas que se bajan desde la Provincia o la Nación no están a la altura de la gente; la vivienda abriga a la familia, contiene, genera los espacios necesarios para los hijos; una familia hacinada expulsa los chicos a la calle”, sostiene.

También quiere mejoras para el colegio secundario. En 2015, como Intendente, puso en valor el viejo edificio de la escuela Pringles con recursos propios, pero todos los espacios ya quedaron chicos. “Hace falta el nuevo edificio”, titula. Y desarrolla: “El año pasado, después de gestiones ante el Ministerio de Educación, vinieron a evaluar el tema de los espacios áulicos y vieron las necesidades. Se pusieron a trabajar para licitar un nuevo edificio y hubo una propuesta de que lo empezara el municipio, con mano de obra propia, en el marco del Programa Aurora, pero faltó la decisión política de la Provincia”.

Otra preocupación de Ciprián es la política medioambiental: Si la Provincia hace un vertedero regional en Villa del Totoral, llevarían allí la basura, previo trabajo con los vecinos para la separación en origen.

También promete seguir con la sistematización de la cuenca hídrica: “La cuenca tiene un 60 por ciento de intervención, pero hay que seguir haciendo las curvas de nivel, las lagunas de retardo y las terrazas para que el suelo tenga la capacidad de absorción que tenía el monte, que no está más. Es una materia pendiente que debemos trabajar con los propietarios de la tierra”.

“Tenemos la experiencia de ocho años en la gestión, de trabajo por el pueblo, y queremos ponerla al servicio de Sinsacate, para que sea una opción a la hora que la gente piense en nuestro pueblo para vivir o invertir”, concluye.

10-05-2019