Familias reemplazan la cena por el mate cocido.

Sociedad 12 de abril de 2019
De diciembre a marzo, los módulos alimentarios pasaron de 30 a 60. La demanda para cubrir necesidades básicas crece y se concentra en la alimentación y la salud, siendo la infancia y la vejez los grupos más afectados.
Mate cocido

Colonia Caroya. Desde la dirección de Desarrollo Social de la Municipalidad aseguran que la demanda en la zona se duplicó en el último tiempo, vulnerando derechos fundamentales como la alimentación, la salud y la vivienda. La directora del área, Marcela Luque, asegura a este medio que cada día son más las familias que solicitan alimentos en general, y leche, yerba y harina, en particular.

No llegar a fin de mes cobra visibilidad: incremento de familias con servicios cortados, imposibilidad de comprar medicamentos (muchos llegan ya con la enfermedad crónica), pedido de eximición de impuestos o aumentos de cuotas (en el pago de asfaltado, cordón) indican que hay voluntad de pago, pero no está el dinero para hacerlo.

Luque observa la encrucijada de elegir: “Si pago el alquiler, no tengo para la comida; si pago la luz, no puedo pagar el alquiler”. Son algunas de las frases usuales que demuestran la crisis a nivel local, en donde el área social contempla la situación de cada familia e intenta brindar ayuda.

Con los programas Más leche, más proteína y Salud 24 horas cubren parte de las demandas de alimentación, salud y discapacidad.

La entrega de módulos alimentarios pasó de 30 en diciembre a 60 en marzo: “Cada semana se su-man, aproximadamente, cinco familias al pedido de leche, yerba y harina, lo cual indica que muchas familias suplantaron la cena por la ingesta de mate cocido con pan”.

Malnutrición.
Según Luque, volvieron a verse casos de malnutriciones en niños y niñas que poseen desnutrición o sobrepeso a causa de la mala o poca alimentación. La observación surge en base a casos de las cuatro Sala Cuna de la ciudad, que recientemente aumentó los refuerzos alimentarios: “Se observan muchas madres solteras y muchos padres desempleados, cuyas economías no logran cubrir necesidades básicas”.

En la actualidad, son 150 las familias que asisten a las Salas Cuna y para mayo, con la apertura de la quinta Sala -ubicada en la Calle 20- se elevarán a 200. La demanda es grande y hay listas de espera para acceder; quienes aspiren al beneficio tienen una entrevista con puntaje para priorizar casos más urgentes.
“Estamos como los bomberos, apagando incendios; cubriendo los baches que dejan las obras sociales, brindando transporte terapéutico para 15 personas por día a hospitales de Córdoba porque el local está colapsado, viendo cómo personas mayores recortan su medicación por falta de dinero, y cómo niños pasan hambre”, concluye Marcela Luque el análisis de la situación social en Colonia Caroya.

12-04-2019