Salvador Di Stéfano aconsejó vender la soja a futuro.

Agro 10 de marzo de 2019
Según sus pronósticos, en noviembre, el dólar llegará en 55 pesos. Así, la ganancia en ocho meses sería del 42,7 por ciento contra 38 por ciento que se ganaría en un plazo fijo.
Salvador Di Stéfano en la Rural

Jesús María. El asesor financiero Salvador Di Stéfano estuvo dando una conferencia en la Sociedad Rural de Jesús Maria y allí aconsejó “aprovechar los mercados a futuro".

"La soja con venta al mes de noviembre vale 249,7 dólares y el dólar a noviembre vale 55,45 pesos; esto implica que podés vender la soja en los mercados de futuro a un precio de 13.840 pesos cuando hoy vale 9.700 pesos, con una diferencia del 42,7 por ciento en apenas ocho meses; eso es mucho más elevado que una tasa de plazo fijo, que a un año te paga el 38 por ciento anual”, sentenció.

También descartó una corrida cambiaria en el país: "La suba del dólar no está mal, si se tiene en cuenta la inflación que corrió desde el 28 de septiembre, cuando el mayorista tocó los 41 pesos. En el último trimestre del año 2018, la inflación fue del 11,2 por ciento, y en el primer trimestre de este año, rondaríamos el 10 por ciento anual. Un dólar a 42,50 pesos no nos debería parecer una locura”.

Asimismo, evaluó el origen de la devaluación en causas externas y destacó que en México y Brasil, donde la inflación es del 3 por ciento, pero anual, no parece haber tanto drama. “Acá, en Argentina, será difícil tener una inflación mensual menor al 3,5 por ciento”.

La jornada giró en torno a la coyuntura económica y la proyección de los mercados de granos. “Durante la época de Macri, la inflación voló”, reconoció Di Stéfano en el marco de su disertación.

No obstante, advirtió que este aumento generalizado de precios fue generado, en parte, por la “falta de productividad” de las empresas. “¿Cuál es la única forma de combatir la inflación? Con inversión y mejoras en la competividad”, expresó tajante.  “Si se generaran reales condiciones de inversión, las empresas crecerían y emplearían a más gente; esa gente cobraría un salario y consumiría más”, prosiguió.

Que ponga en Estado.

Para Di Stéfano, hay que hacer como en Uruguay, Paraguay y Ecuador: "El Estado debería otorgar beneficios fiscales a quienes inviertan. Si un productor compra más vacas, tendría que acceder a este tipo de beneficios por el solo hecho de que aporta al crecimiento del PBI”.

Por otro lado, adujo que el crecimiento de las empresas también depende de las exportaciones y de políticas de Estado tales como la reforma laboral y jubilatoria. 

El analista recomendó hacer algo que, al menos en nuestra provincia, es una fábula: solicitar créditos a los Bancos, para invertir en mejores insumos y renovar la maquinaria. Y se despachó: “Los Bancos están llenos de plata porque han subido los plazos fijos en pesos y en dólares; por tal motivo, el Gobierno les está exigiendo otorgar líneas de créditos, cuyas tasas sean accesibles para el sector”.

10-03-2019