Mujeres y deporte: Amanda Offman escolta y abanderada del básquet femenino.

Deporte 14 de febrero de 2019
La joven caroyense trabaja día a día para vivir del deporte y repasa su progreso y sus sueños.
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Colonia Caroya. Hasta marzo, a más tardar, estará en la ciudad, entrenando en el club que la vio crecer. Luego, se alejará, al menos por un tiempo, de sus amistades y familiares y volverá a partir. El destino todavía es incierto, pero donde sea que vaya, será persiguiendo sus sueños.

Con 21 años, Amanda Offman ya jugó el Torneo Federal; la Liga Nacional, élite del básquet femenino en Argentina; tuvo una experiencia fuera del país; integró la Selección Cordobesa y todavía tiene mucho camino por recorrer.

Ahora, mientras evalúa propuestas y decide dónde continuar su carrera, está realizando la pretemporada en el Bochas, el mismo lugar en el que dio sus primeros pasos como deportista. “Le agradezco al club por abrirme las puertas otra vez, al profe Mariano Brazzola y a los chicos del Bochas que los conocí cuando eran chicos y ahora están gigantes”, comentó previó al entrenamiento vespertino.

En 2018, cumplió el sueño de estar en el máximo escalón del básquet argentino a nivel femenino: la Liga Nacional. Y lo hizo vistiendo la camiseta del Club Atlético Florentino Ameghino de Villa María, el único representante de Córdoba. Allí, creció como profesional y se dio el gusto de compartir cancha con jugadoras muy reconocidas en el ambiente.

Se sumó al elenco a principios del 2018 y permaneció hasta agosto, cuando el certamen llegó a su fin.

Florentino Ameghino

Su experiencia le permite analizar y comparar: “Hay una diferencia porque el básquet femenino no es tan avanzado ni reconocido como a nivel masculino, que hace muchísimo que se juega y lleva muchos años de diferencia para los equipos, los entrenadores y los jugadores. Pero con los años de Liga Femenina que se van jugando, que no son muchos, se está creciendo en cuanto a la organización, el juego y el profesionalismo. Todavía se está amoldando”.

Luego de la vivencia en Ameghino y tras unos meses de viaje, en noviembre, otra institución se interesó en sus servicios y esta vez ya no era en la provincia, sino fuera de Argentina. En el Nacional de Oruro, Bolivia. En el país vecino estuvo en el sprint final del año y era donde tenía pensado continuar en enero, pero una modificación en el calendario de competencia, le cambió los planes.

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Sin embargo, sus metas no cambiaron y sigue trabajando para cumplir con sus aspiraciones:

Vivir del básquet

“Mi idea siempre fue esa. El hecho de haber podido dedicarme, por lo menos todo el 2018, a eso fue haberlo logrado. No sé si toda la vida, no sé si este año, por cómo están las cosas, pero sí por un tiempo o por lo menos que sea algo a lo que me pueda dedicar con el tiempo que se merece. Mientras estaba jugando en la Liga, todo mi tiempo iba al básquet. Hacíamos mucho entrenamiento y prácticamente no quedaban momentos para otras cosas. Ahora que lo estoy haciendo por mi cuenta, por así decirlo, con pretemporada y demás, trato de dividir los horarios para hacer más tareas”, asegura la escolta/alero que en marzo cumplirá 22 años.

La selección

Para todo deportista profesional es un sueño integrar un seleccionado. Amanda fue parte de la Selección de Córdoba desde la categoría U-15 hasta llegar a la Primera, donde pudo mostrar su juego y ser parte del plantel que se quedó con un histórico tercer puesto en el Argentino de Mayores.

Tercer puesto Arg

En cuanto a la Argentina, todavía lo ve como “Algo bastante lejano. Por el hecho de que soy nueva en toda esta rama de nivel nacional y aparte ya vienen con un proceso de jugadoras chicas y jugadoras grandes que ya tuvieron su proceso de selección”.

Los pasos previos

Pero antes de ser fichada por el club de Villa María, había jugado el Torneo Federal -categoría inferior a la Liga Nacional- para Bolívar de Carlos Paz, llegando a las semifinales.

Bolívar

Anterior a esto, había desarrollado gran parte de su carrera en Universitario de Córdoba, despidiéndose con un tercer puesto a nivel provincial.

U
El amor con el básquet tuvo sus comienzos en la cancha del Bochas Sport Club: “En esa época en la que nosotros jugábamos, habíamos arrancado muy pocas y después se juntó mucha gente. Fue un momento muy lindo”, recuerda.

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En la actualidad, ningún club de la zona tiene un equipo de básquet femenino que compita, ya sea de forma federada o no, aunque en la rama masculina hay instituciones importantes y que concentran a muchos jóvenes de la región. Para Amanda, esto se debe a: “La falta de difusión del básquet femenino, como de otros deportes femeninos que no son tan reconocidos. Es importante mostrar que sí se puede, que es lindo, para que prueben y se animen”.

Además, admite: “Me encantaría tomar una iniciativa para que se forme o para que se muestre el básquet femenino” y afirma: “Me gustaría dar clases”.

Por ahora, sus tardes transcurren en el parquet del Estadio José Pepe Nou, mientras se prepara para afrontar el 2019. Aunque señala que el tema propuestas todavía esta frío y debe esperar un poco más, asevera que podría seguir escribiendo su historia fuera del país.

En el lugar en el que le toque, será un orgullo para la zona, donde es una de las abanderadas del deporte femenino.