Ciencia para el pueblo: el sistema de salud y la violencia de género.

Sociedad 07 de diciembre de 2018
Esta semana se presentaron los resultados de dos años de investigación sobre el rol de los agentes de salud y las violencias de género. Los resultados indican que existe gran desconocimiento: la mayoría de los encuestados ignora las causas o las asocia a casos individuales.
Salud y Violencia de Género

Colonia Caroya. Desde el 2016, un equipo conformado por psicólogas, médicas y trabajadoras sociales coordinadas por la psicóloga Lorena Saletti investigó el rol del sector salud en relación a las violencias de género. Realizaron entrevistas y relevamientos y esta semana presentaron los resultados.

La última jornada se realizó el jueves, en la Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario, y participaron odontólogos, bioquímicos, médicas, nutricionistas, odontólogos, trabajadores de limpieza, administrativos, psicólogas, maestras y enfermeros.

Las entrevistas se realizaron a integrantes de los dispensarios y del hospital en torno a las causas de la violencia hacia las mujeres.

Hubo tres resultados generales: una gran mayoría considera que las causas son individuales, es decir, generadas por los individuos y se asocia a patologías de salud mental: los violentos serían unos enfermos y las violentadas unas masoquistas.

El segundo indica que gran porcentaje “no entiende el por qué” de la violencia, lo vinculan con algo inespecífico e inentendible. Solo un leve porcentaje las vincula con relaciones desiguales entre hombres y mujeres que ponen a estas en desventaja.

Saletti considera que esos indicadores son importantes porque definen las prácticas de los trabajadores de la salud y que hay que mejorarlas: “falta formación”.

Resaltó ante los asistentes “las responsabilidades éticas y profesionales” que poseen. En las jornadas se observaron grandes resistencias a entender la violencia de género como algo social, cultural e histórico; más bien lo consideran casos aislados.

 

Es un asunto de salud pública.

Así lo aseguró la Oorganización Mundial de la Salud en la década de los ‘70 y, desde entonces, Argentina se adaptó con legislación: contra la violencia hacia las mujeres, con la educación sexual integral, con la identidad de género, etc.

La investigación fundamenta que se trata de un asunto público porque: prevalecen las cifras en donde son más las mujeres que asisten al sistema de salud y sufren violencia de este tipo; por las consecuencias y el impacto grave que la violencia tiene en sus vidas (tanto física como psicológicamente) y porque aún la desigualdad entre varones y mujeres existe: cuando se circula por la calle, en los puestos de decisión, en la universidad, en los medios. “Ser mujer es un factor de riesgo en esta sociedad”, asegura Saletti.

Las presentaciones se realizaron en La Usina y en el Hospital Referente de Area Vicente Agüero (Jesús María) con escasa participación, en la Casa de la Historia y la Cultura del Bicentenario (Colonia Caroya) y en la Municipalidad de Sinsacate.

En Colonia Caroya hubo manifestaciones en contra del tema por parte de un trabajador administrativo de la salud, lo cual indica que las resistencias aún existen.

En Argentina hubo 13 femicidios desde el 22 de noviembre hasta el 2 de diciembre.

Una funcionaria local aseguró que en Colonia Caroya hay 45 mujeres en situación de violencia que tienen entre 18 y 82 años.

Es un problema de todas las edades y clases sociales y requiere que todos los sectores, en este caso el sector salud, se forme en el tema para prevenir, sancionar y erradicar la violencia hacia las mujeres.

07-12-2018