La escuela que controló la salud de sus alumnos.

Sociedad 09 de noviembre de 2018
Durante todo el año, 220 chicos del C.E. Gral. Manuel Belgrano fueron monitoreados. El diagnóstico incluye mala alimentación, incorrectos hábitos postulares y caries tempranas.
Control de salud en la escuela Belgrano 2

Colonia Caroya. En una actividad sin precedentes en la zona, el Centro Educativo Gral. Manuel Belgrano controló el estado de salud de sus alumnos a través de acuerdos con la Universidad Nacional de Córdoba y profesionales locales.

El resultado es preocupante, en especial porque la realidad de esta institución es similar a la del resto de las escuelas primarias: caries tempranas, mala alimentación e incorrectos hábitos posturales.

Todos los diagnósticos eran lógicos, según los comportamientos que observan las docentes en las aulas, pero necesitaban que hubiera un control profesional para corregir esas actitudes desde la niñez.

Falta cepillo.
En marzo, los directivos de la institución presentaron el proyecto “Trabajamos juntos por una comunidad saludable”.

Por primera vez, la Facultad de Odontología dispuso sus recursos para controlar las bocas de 220 alumnos de Primero, Segundo y Tercer Grado.

Así, 10 estudiantes de la UNC fueron a cada aula enseñando a cepillarse los dientes y regalando elementos para hacerlo.

“Hay un índice de caries elevados, mordidas invertidas y varios problemas en la función dentaria; hay que abordarlas en este proceso”, dijo la Adjunta de la Cátedra de Ortodoncia, Adriana Piacenza.

La mayoría de los niños se cepilla una sola vez por día y las consecuencias aparecen a temprana edad.

La Facultad hará tratamientos gratuitos a los niños que lo requieran por el nivel de avance de las lesiones dentarias.

Comen mal.
En octubre, con una nutricionista y un chef, abordaron la alimentación. El diagnóstico volvió a ser preocupante.

Una gran cantidad de niños no ingiere las proteínas necesarias para el día, llegan sin desayunar y desconocen la importancia de las comidas durante el día.

“Es notable ver que los chicos llegan con un desayuno deficiente; sí o sí tiene que haber lácteos, cereales y frutas en el primer alimento del día”, mencionó la nutricionista Luciana Londero.

Con el chef Bernardo Cadamuro, los padres aprendieron a alaborar jugos naturales y barras de cereales. “No es caro comer sano”, coincidieron todos.

En ese aspecto, es de gran ayuda el PAICOR, que ofrece todos los nutrientes semanales. “Los chicos que vienen al PAICOR comen mucho mejor que los que no”, agregó la Vicedirectora de la escuela, Liliana Vandersande.

Posturas incorrectas.
La última revisión fue la semana anterior y estuvo a cargo de cinco licenciadas en Kinesiología y Fisioterapia de la zona.

Acortamiento muscular, pies planos y sedentarismo fue el diagnóstico de las profesionales después de revisar a cada niño.

“A nivel personal, noto que en los últimos cinco años se incrementó la demanda de niños y adolescentes con problemas posturales y lo pudimos confirmar en la escuela, donde la mayoría demuestra la falta de actividad física y el gran problema del uso de zapatillas incorrectas, que provocan pie plano y dificultades en los talones; además, vimos que también hay riesgo de escoliosis por cómo usan las mochilas”, contó la Lic. Alejandra Vaca.

Proyección de extensión.
El proyecto no sólo incluye el diagnóstico de salud de los chicos, sino que también ofrece charlas con los padres para remarcar qué hábitos deben cambiar para evitar consecuencias en la adolescencia y la juventud.

El año próximo se aplicará con el resto de la comunidad educativa, aunque sus directivos pedirán a la Municipalidad que gestione extender el proyecto al resto de las instituciones de Nivel Primario.
“Sería ideal que en los próximos 10 años podamos tener monitoreados todos los alumnos”, concluyó la docente Liliana Vandersande.

09-11-2018