Las “habilidades blandas” son las mejor valoradas en el nuevo mercado laboral.

Economía 08 de octubre de 2018
Características personales como la buena comunicación, la capacidad de adaptación o la de saber tomar decisiones son mejor valoradas que un buen currículum o la experiencia laboral.
Futuro del trabajo

La llegada de las nuevas tecnologías, la creciente automatización de la producción o los múltiples cambios que está viviendo nuestra sociedad en los últimos tiempos están afectando al mercado laboral.

Las empresas están cambiando los parámetros que medían a los mejores candidatos para un puesto. Ya no priman tanto los títulos académicos o una larga experiencia laboral, sino que la tendencia actual es la de buscar determinados rasgos personales que conviertan a un candidato y no a otro en la persona ideal para un puesto determinado.

Según un reciente estudio realizado por la consultora ICIMS Hiring Insights, el 94% de las empresas de recursos humanos que fueron preguntadas considera que las personas que tienen más desarrolladas las “habilidades blandas” tienen más oportunidades de avanzar en el ámbito laboral.

Estas habilidades blandas (soft skills) son las que se refieren a las experiencias personales, la personalidad, los valores o determinadas aptitudes que tienen que ver con las relaciones interpersonales. Se definen frente a las habilidades duras, que son aquellas que se refieren a los logros académicos o conocimientos adquiridos en la formación de las personas. Las habilidades blandas tienen que ver con lo humano, lo personal, por lo que son clave para diferenciar y hacer destacar a una persona sobre otra.

Tenemos un mercado laboral en el que cada vez hay más gente muy preparada a nivel académico o de formación profesional, por eso las empresas buscan rasgos que distingan a las personas y que puedan aportar algo diferente en su trabajo.

En un artículo desarrollado por el portal de las universidades argentinas, Universia, hace unos días se dieron a conocer las habilidades blandas que más se demandan actualmente en el ámbito profesional.

En la lista encontramos la flexibilidad, el saber adaptarse a los cambios, a diferentes puestos de trabajo o ser capaz de trabajar con distintos tipos de persona; ser un buen comunicador, saber transmitir aquello que se desea y ser capaz de escuchar y saber qué es lo que se demanda; tener buenas relaciones interpersonales y saber trabajar en equipo; ser una persona positiva, creativa, íntegra, dedicada y en la que se pueda confiar; o tener la habilidad de saber tomar decisiones.

Hasta tal punto ha cambiado el mercado laboral actual. No tener miedo a tomar decisiones y ser resolutivo es uno de los rasgos que más se valoran hoy en día, especialmente para los puestos en los que es necesario ejercer cierto grado de liderazgo.

Recientemente, la profesional de póker y comunicadora científica Liv Boeree publicaba una charla TED en la que relaciona el juego de naipes con la toma de decisiones en la vida real. No es la primera vez que se establece esta conexión, cada vez es más común encontrar seminarios o cursos de póker en las escuelas de negocios, puesto que este juego consiste básicamente en valorar riesgos y tomar decisiones. Boeree habla de factores que hay que tener en cuenta a la hora de tomar decisiones: la aleatoriedad (tener conciencia de que no podemos controlarlo todo), pensar en términos de probabilidades, y el valor que, en su justa medida, hay que darle al instinto. Aquí se puede ver la charla al completo (con traducción en español):

La toma de decisiones, que también se puede entender como la resolución de problemas, es un rasgo que aparece en todos los estudios publicados recientemente en cuanto a las habilidades más valoradas hoy en día en el mercado laboral, tanto en Argentina como a nivel mundial.

Las habilidades blandas que señala el artículo de Universia se encuadran también en las tres cosas que, según la prestigiosa revista Forbes, buscan las empresas en sus candidatos. En un artículo del pasado mes de septiembre firmado por Shelcy V. Joseph, hay tres grandes requisitos que un aspirante debe cumplir.

En primer lugar debe saber hacer el trabajo, el candidato necesita no sólo tener los conocimientos necesarios sino también ser capaz de demostrarlo. En segundo lugar, es muy recomendable conocer cuál es la cultura de la empresa, qué hacen, cómo lo hacen y por qué es la persona adecuada para trabajar ahí. Por último, lo más importante: las habilidades blandas. Forbes también destaca que las empresas buscan gente que sepa comunicar, establecer buenas relaciones o saber resolver problemas, en definitiva, que tengan personalidad.