Es un misterio la desaparición de un hombre de 80 años en Tronco Pozo.

Policiales 03 de agosto de 2018
Víctor Di Filippo salió el miércoles, a las 10:20, de su casa de Tronco Pozo y no regresó. Lo buscaron policías, bomberos, empleados municipales, perros adiestrados y un helicóptero. No hay pistas concretas de su paradero. Temen que haya tenido un problema de salud.
Búsqueda de Di Filippo

Colonia Caroya. Es un gran misterio la desaparición de un hombre de 80 años que el miércoles, a las 10:20, salió de su casa y no regresó.

Se trata de Víctor Di Filippo, domiciliado en Calle 140, entre 30 y 34 del B° Tronco Pozo.

A media mañana fue en su bicicleta al centro de la ciudad, a comprar alimento balanceado para su gato.

Una cámara de seguridad lo captó a las 10:26 frente al Club Sportivo Unión, de Tronco Pozo, por lo que se supone que llegó al Lote XV por la calle Pedro Patat.

Estuvo en la forrajería ubicada frente a la YPF, en Av. San Martín al 3600, y compró 300 pesos de comida para su mascota, pero quiso pagar con 3 mil. Esa fue la primera señal de que no estaba orientado.

Más tarde, a las 13:30, lo tomó la cámara de la plaza del Cristo, en Calle 25 y 46. Hasta ese momento estaba con su bicicleta.

En el recorrido por Tronco Pozo, empleados municipales entrevistaron a personas que aseguran haberlo visto en Calle 30 Sur y 152, la última calle antes de llegar al río Carnero. Fue a las 17:45 del miércoles. Esa es la última pista.

Durante el jueves, los rastrillajes se hicieron en ese sector colindante al cauce del río y a dos basurales municipales.

El Grupo de Rescate Las Águilas participó con tres perros adiestrados durante la noche del miércoles y la madrugada y tarde del jueves.

Promediando la tarde, llegó el helicóptero de la Policía de la Provincia para hacer una observación desde el aire.  Lo mismo hicieron los Bomberos Voluntarios con un drone.

Pese a todo el desplazamiento, no hubo señales del hombre.

Víctor Di Filippo no padecía demencia senil ni Alzheimer. En cambio,  había presentado algunas dificultades neurológicas propias de la edad, pero nunca se había perdido ni había mostrado signos de desorientación.

Toda su vida estuvo en Tronco Pozo y fue guardián de riego por muchos años.

Una de las hipótesis es que haya tenido una regresión a su época laboral y pueda haber ido a alguna de las líneas de acequias, pero los municipales recorrieron todo, de punta a punta, sin novedades.

Lo llamativo de la historia es que tampoco aparezcan la bicicleta ni la bolsa de comida para gatos que compró.

Al cierre de esta edición, Defensa Civil de Colonia Caroya estaba coordinando un nuevo operativo de rastrillaje.

03-08-2018