Córdoba finaliza su siembra invernal 2018/2019.

Economía 31 de julio de 2018
En su gran mayoría, los lotes de trigo muestran una condición que escala de “Buena” a “Excelente”, con excepción de algunos lotes en el centro-Norte provincial, donde las lluvias fueron limitadas durante el otoño.
Cosecha

Córdoba. El 11 por ciento del cultivo de trigo está macollando, mientras que el 89 por ciento restante aún presenta las primeras hojas. Las demoras en el desarrollo se deben a las bajas temperaturas durante el mes.

En cuanto al garbanzo, las 49.700 Has estimadas se encuentran sembradas y en las etapas más tempranas del ciclo del cultivo.

El maíz, debido a la falta de agua durante el período de llenado de granos, que redujo de manera considerable el peso de mil granos, estiman que superará los 11 millones de toneladas, aproximadamente un 30 por ciento menos que en la campaña 2016/17.

Estas son las principales conclusiones de un estudio realizado por la Bolsa de Cereales de Córdoba.

 

Trigo.

En Córdoba, para el mes de julio, el 94 por ciento del trigo se encuentra sembrado, estimándose el área involucrada con el cultivo en 1.441.600 Has, un 1 por ciento mayor que la realizada el año pasado.

Frente a esta variación y según lo reportado por la Red de Colaboradores D.I.A., se dan dos escenarios: por un lado, la falta de agua en el centro Norte de la provincia durante la ventana de siembra, que redujo el área implantada en esa zona, con excepción del Departamento Totoral -es el único que muestra un crecimiento del 3 por ciento-, mientras que en los Departamentos del Este provincial las lluvias otoñales recargaron e incluso generaron excesos, estimulando el aumento del área en esas zonas.

Los precios futuros del trigo a cosecha son los más elevados de las últimas cinco campañas. Los precios disponibles actuales de los distintos granos también impulsaron la siembra de trigo al generar un contexto de relación insumo-producto favorable.

Durante el relevamiento de tecnologías utilizadas en los lotes, se detectó que el 85 por ciento de los productores cordobeses emplean trigos de ciclos intermedios a intermedios largos, con una densidad de siembra que oscila entre los 100 y 105 Kg de semillas por hectárea. A su vez, todos utilizan semillas tratadas con fungicidas y sólo el 44 por ciento adiciona insecticidas a las mismas.

 

Garbanzo.

En Córdoba, la superficie proyectada para esta nueva campaña es un 23 por ciento inferior a lo sembrado el año pasado, debido a la falta de agua en los perfiles y al “miedo” de posibles episodios de heladas como los ocurridos durante junio y julio de 2017.

En el plano económico, los precios de exportación se encuentran en una senda descendente, con una baja de 250 dólares por tonelada respecto a los valores vigentes en noviembre de 2017, debido a la producción récord de legumbres en India, sumado a la imposición de aranceles por parte de este país. Los factores mencionados actuaron como un disuasivo en la decisión de siembra, ante un cultivo de elevados requerimientos financieros.

En cuanto al estado general del cultivo, el garbanzo presenta las mismas condiciones que el trigo, encontrándose la mayoría de los lotes en una condición entre “Excelente” y “Buena”, mientras que un escaso porcentaje (2 por ciento) presenta un estado “Regular”.

 

Maíz.

Habiéndose terminado la cosecha de soja, la de maíz gana velocidad, ubicándose el avance en casi un 70 por ciento del área cosechable (1,74 millones de hectáreas). El área perdida asciende a las 156.600 hectáreas, 75 por ciento superior que el ciclo anterior, por efecto de la intensa sequía durante el verano, que afectó gravemente al desarrollo del cultivo.

El rendimiento promedio ponderado para la provincia es de 63,8 qq/ha, un 21 por ciento inferior a la campaña 2016/17, debido a la falta de agua durante el período de llenado de granos que redujo de manera considerable el peso de mil granos.

La producción estimada es de 11,14 millones de toneladas.

31-07-2018