No se podrá subdivir en la zona de promoción industrial caroyense.

Urbanismo El viernes
A cinco años de que entró en vigencia el Código de Edificación sancionado en la gestión de Luis Grión, el Concejo Deliberante y el Consejo de Planificación empiezan a rever toda la zonificación de la ciudad.
Zona de Promoción Industrial

Colonia Caroya. Desde 2013, cuando se aprobó, el Código de Edificación comenzó a recibir críticas. 

La primera –y fundamental- es que fue armado por la Arq. Natalia Cravero -en su  función de subsecretaria municipal de la gestión de Luis Grión- sin consultarle al Colegios de Arquitectos ni a profesionales que podían hacer aportes al momento de definir las reglas de juego para una ciudad a mediano y largo plazo.

La creación del Consejo de Planificación, en 2016, permitió rever toda la ordenanza y una de las primeras medidas fue suspender las autorizaciones de subdivisiones en la zona de promoción industrial hasta que no se estudie, nuevamente, la zonificación de la ciudad.

La decisión no sorprende: cada Concejo que recibía problemas por situaciones particulares en zona urbana y rural suspendía los permisos hasta que se diseñara una nueva ordenanza.

Los años pasaron, hasta que surgió la ordenanza 1788/13, que ahora quieren cambiar.

 

¿Promoción industrial o urbanización encubierta?

La denominada zona de promoción industrial abarca 830 hectáreas, de los cuales 6 Km lineales corresponden a la Ruta 9 y el resto del territorio son chacras de Estación Caroya, barrio Belgrano (ex Bolivia) y Tronco Pozo, alrededor del río Carnero. Incluye los lotes 21, 29, 30 y 31.

No sólo la extensa superficie sorprendió a los especialistas en urbanismo, sino la medida mínima para subdividir y promover la radicación de industrias: 20 m de frente por 50 m de fondo, como si fuesen terrenos urbanos.

“Además, se designó una zona sin infraestructura vial, sin posibilidad de ampliar servicios y sin planificación sobre qué tipo de industrias se pueden radicar”, dijo el subsecretario de Planificación Estratégica, Mario Rojas, en consenso con los profesionales de la Universidad Nacional de Córdoba que trabajan en el Plan Estratégico para el Desarrollo local desde hace dos años.

Los concejales temen que haya intenciones de levantar viviendas en “proyectos de tinglados” que después nunca se construyen.

Al menos, los lotes de (20 x 50) m son una gran tentación para hacerlo. “No encontramos ningún criterio coherente para entender por qué aprobaron esas medidas”, apuntó el funcionario municipal.

La Cooperativa de Servicios Públicos tiene para esas 830 Has la capacidad de dotar de agua potable a 600 casas rurales. Si hubiesen llegado inversiones, no habría cómo ofrecerles servicios básicos.

En ese marco, el Consejo de Planificación empezó a modificar la zonificación de la ordenanza 1788/13 y ahora vuelve a cambiar las reglas para los que quieren invertir, aunque advierten que todo saldrá por acuerdos.

“Así como está, nuestra ordenanza benefició a las localidades vecinas; con tantas cosas inconclusas y sin planificación, prefieren instalarse en Sinsacate o Jesús María; no podemos permitir que nuestros jóvenes se vayan a otros lugares porque acá, nosotros no sabemos ordenar la ciudad”, concluyó Rojas.

15-06-2018