¿Por qué fue Mariana Ispizua?

Política 22 de diciembre de 2017
Un acuerdo, el orden en la lista de candidatos, el apoyo que siempre le fio a Gabriel Frizza. Legalmente, fue así:
Mariana Ispizua jura como Intendenta

Jesús María. La Ley 8102, en su Artículo 44º, dice: “Cuando faltaren más de dos (2) años para completar el período, el concejo deberá, en el término de treinta (30) días, convocar a elecciones para designar un nuevo Intendente, quien completará el período”.

Para que esto no ocurra, Frizza pidió licencia hasta que se completaron los dos años de su asunción, lo que encuadra como un “impedimento temporario”, en cuyo caso “las funciones de su cargo serán desempeñadas en su orden por el Presidente  del Concejo Deliberante, su Vicepresidente  Primero o Segundo, y en defecto de éstos, por el Concejal que designe el Concejo a simple mayoría de votos余 hasta que haya cesado el motivo de impedimento”.

Inclusive, pudo pedir licencia en lugar de renunciar. Como renunció, la Acefalía Temporaria pasó a ser Acefalía Definitiva y la ley prevé para ese caso que “asumirá el cargo un Concejal electo por el Concejo Deliberante a simple mayoría de votos”. 

Previamente, acordaron que fuera Mariana Ispizua, la número dos de la lista de candidatos a concejales quien, además, ejerció la presidencia del Legislativo antes de retornar a la Asesoría Letrada.

Al estar licencia como concejal, debió volver al Legislativo para ser votada por sus pares, lo que ocurrió el pasado miércoles. Inclusive, si el acuerdo no hubiera estado bien “cerrado”, cabía la posibilidad de que eligieran a otro edil.

El único antecedente de tal situación es de la primera gestión del retorno a la Democracia: el intendente Miguel Cabuchi renunció por enfermedad, el número dos de la lista no pudo asumir por problemas personales, votaron y resultó electo uno de los concejales que figuraba bastante más abajo. Una elección que nadie esperaba.

22-12-2017