La versión de las escuelas “apadrinadas” por el Festival.

FESTIVAL 18/06/2017
Consideran que se ignoraron algunos acuerdos establecidos y no recibieron respuesta formal a su último pedido de ser incluidas como asociadas: se enteraron por los medios.

Jesús María. Las escuelas apadrinadas por el Festival Nacional de Doma y Folklore decidieron hablar con los medio de prensa el pasado jueves, ante la inminencia de la Asamblea en cuyo Orden del Día no estaba incluido el tratamiento de su pedido de ser incorporadas como asociadas mediante el proceso que había propuesto el Festival el año pasado.

En agosto de 2016 se reunieron por primera vez con Nicolás Tottis y algunos de sus colaboradores. Desde entonces, respetaron todas las formalidades que la Comisión Directiva les ha requerido.

Por eso se constituyeron en “comisión de intercooperadoras”, aceptaron todas las propuestas de trabajo que el Festival les hizo -“con eficiencia, con compromiso, con responsabilidad, con más colaboradores de los que nos habían solicitado”- y, como dice el Estatuto en su artículo 9, capítulo 3, del 1 al 10 de marzo presentaron notas formales para que la Comisión Directiva, ad referendum de la Asamblea, les responda.

Primero lo hicieron de manera individual y la respuesta fue negativa. Entonces, el 26 de mayo presentaron una nota de manera conjunta solicitando una reunión con representantes de las 20 escuelas asociadas para contarles sus inquietudes, sus expectativas y ponerse a disposición del “proyecto doma”. A esa nota nunca se las respondieron y, a través de los medios, se anoticiaron que la Comisión Directiva había decidido no incorporar el tema al Orden del Día de la Asamblea.

 “La respuesta que ellos nos hubiesen dado, nosotros la acatábamos, pero por escrito porque había un compromiso que la comunicación iba a ser comisión a comisión, cero medios. (…) Me parece que ese acuerdo fue vulnerado del otro lado”, dijo la directora del IPEM 349 Giovanni Bosco, Mercedes Salort.

Y aclaró: “El hecho de querer integrar ‘la doma’ no responde sólo a un hecho económico. Responde también al valor simbólico que tiene un festival de esta magnitud”.

La directora del IPEM 361 de Sierras y Parque, Juana Aguirre, añadió: “Para nosotros, trabajar 12 noches en el Festival significó un rédito económico muchísimo menor a un evento particular. Yo hago en mi colegio una lotería familiar y saco 25 mil pesos, contra los 20 mil que saqué en esto”.

Las “apadrinadas” no pierden las esperanzas de, algún día, ser incluidas. Pero son concientes que lo que pasó “vuelve las gestiones a foja cero”.

18-06-2017

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