“Nosotros fuimos un proveedor más”.

FESTIVAL 16/06/2017
Fue la descripción de los representantes de las escuelas “apadrinadas” acerca del tratamiento que recibieron del Festival.

Jesús María. El presidente de la Asociación de Cooperadoras Escolares, Nicolás Tottis, confirmó que al menos cinco escuelas apadrinadas pidieron ingresar como socias.

En realidad lo hicieron todas las denominadas “apadrinadas”, hoy más excluidas del Festival que hace un año.

Las notas de pedido para formar parte de la Fiesta Gaucha entraron en tiempo y forma, pero el tema no será tratado en el Orden del Día de la Asamblea Anual, que se hará este sábado. Al menos hasta ahora.

Los directivos y miembros de cooperadoras que esperaban una respuesta la recibieron por algunos medios de parte del propio Tottis: “Los presidentes (de cooperadoras escolares) que están ahora son los mismos del año pasado; entonces, no nos parecía prudente tratarlo en esta asamblea”.

El año anterior se abordó la modificación del Estatuto, pero la mayoría rechazó el pedido.

“Lo importante es que estamos trabajando por todas las escuelas; si están adentro o afuera, es una cuestión legal, nada más; nuestro objetivo es seguir generando recursos y eventos para todas”, dijo. Pero eso no es tan así.

 

Poca ganancia.

Por las críticas recibidas el año pasado, el Festival convocó a los establecimientos no asociados para armar una comisión de escuelas “apadrinadas”.

En septiembre organizaron “Jesús María Festeja” y durante la edición 2017 del Festival aportaron padres para cubrir puestos de trabajo de seguridad en el anfiteatro.

La ganancia de “Jesús María Festeja” fue de unos 35 mil pesos porque el evento resultó muy costoso y el público convocado fue inferior al esperado.

Según información a la que accedió este diario, la actuación de Ulises Bueno costó 275 mil pesos, Chipote cobró 88 mil y las restantes bandas, 10 y 12 mil pesos, respectivamente.

Además, les pagaron 90 mil pesos a SADAIC, 33 mil a AADI-CAPIF y  debieron afrontar los costos de sonido, seguridad y adicionales policiales.

Por trabajar los 12 días del Festival, entre todas recaudaron lo que se lleva una escuela asociada de 250 alumnos, aproximadamente.

Por otra parte, las escuelas asociadas cumplían turnos de cuatro horas y las “apadrinadas” trabajaron seis horas diarias.

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Pero la recaudación no es la única motivación de estos colegios. Ni siquiera es la más importante.

Lo serio e ineludible es que en ellos se educan cuatro de cada 10 alumnos de la región y, al parecer, no podrán ser parte del Festival que es orgullo de la ciudad y “Prócer de la Cultura” nacional.

“Más que preguntarnos por qué estamos afuera nos preguntamos si alguna vez estuvimos adentro”, dijo una de las directoras desapadrinadas, y un miembro de cooperadora sintetizó la situación: “Fuimos un proveedor más”.

16-06-2017

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