Propuestas para promover el desarrollo socioeconómico regional. NOTA 2.

Sociedad 06 de septiembre de 2019
La Universidad Católica de Córdoba elaboró un informe para los municipios de la zona. En él detalla las potencialidades de la microrregión y recomienda acciones para aprovecharlas.
Brandán Picat

Toda la zona. El “Plan de Desarrollo Estratégico Microrregional” fue elaborado por especialistas de la Universidad Católica de Córdoba (UCC), pertenecientes al Instituto Federal de Gobierno, a la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración y a la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales.

Es un estudio de relevamiento de información primaria y secundaria de la microrregión conformada por los municipios de Jesús María, Colonia Caroya y Sinsacate, que incluye recomendaciones y propuestas en relación a los ejes centrales y acciones específicas para promover el desarrollo socioeconómico regional a largo plazo.

En ésta y próximas ediciones, mostraremos algunos de los aspectossobresalientes del estudio.

 

Vínculos.

Son muy interesantes sus conclusiones acerca de lo que llaman “Potenciación del Capital Social existente”.

Los especialistas puntualizan que la región tiene “un importante stock de capital social que se ve reflejado en el buen vínculo entre las diferentes administraciones municipales”, lo cual “facilita la generación de acuerdos y promueve la posibilidad de acciones concretas entre las tres ciudades”.

Para llegar a este diagnóstico, hicieron numerosas entrevistas. En ellas aparece “un rechazo a la dinámica política partidaria tradicional como fuente de conflictos y, en lugar de esta forma de relación, se promueve otra, caracterizada por la celeridad, la eficiencia, y la gestión colectiva”.

Y añade: “A esto también se le asocia un incremento del capital cultural entre las tres ciudades, que entienden la importancia de lo común frente a las históricas rivalidades que caracterizaron el vínculo entre las tres”. Se refiere a Jesús María, Colonia Caroya y Sinsacate.

 

Polos.

Además de los actores político-institucionales, los actores económico-productivos “comparten un recurso identitario principal en la tradición productiva de la microrregión. También comparten la visión de que, a través de una mayor articulación, la microrregión puede convertirse en un actor colectivo y regional de peso. Estos actores poseen nociones de polos regionales y se presentan y planean su desarrollo en el contexto de polos productivos con capacidad de autoabastecimiento regional y de potencial de articulación con un polo turístico a partir de la potenciación vitivinícola, alimentaria y gastronómica. Esto se presenta como estrategia de autonomía frente a los grandes centros urbanos de la provincia, como la ciudad capital”.

 

Tensiones.

Los actores sociales, en tanto, puntualizan una tensión respecto a “la política” que es una luz de alerta en el corto y mediano plazos: “Se señala tanto a las autoridades municipales electas, como a las lógicas partidarias tradicionales. En ese sentido, hay un rechazo permanente a que la iniciativa de regionalización se encuentre permeada por las tensiones políticas, puesto que para ellos es sinónimo de estancamiento e inacción. Sin embargo, también aparece con frecuencia la ‘necesidad’ de que las autoridades electas de cada municipio formen parte de todas las decisiones de regionalización y de las acciones a llevar a cabo como región, puesto que operan como ‘garantía’ de continuidad y de efectivización de las iniciativas. Puede apreciarse que existe una tensión aquí entre la identificación de los obstáculos a la articulación y las propuestas que la promuevan más eficazmente”.

 

Tarea para el hogar.

Los especialistas de la UCC consideran que las municipalidades de la zona se encuentran funcionalmente integradas, “pero con un bajo grado de coordinación y articulación institucionalizada”.

“Se presenta como un desafío importante -dicen- la necesidad de reforzar los vínculos con redes ex- traregionales, tanto a nivel económico como político-institucional. Esto adquiere gran relevancia por cuanto, a través de una mayor integración en estas redes, la microrregión puede insertarse en una estructura donde circulan recursos, tanto económicos como políticos, y que permitirían potenciar aún más los niveles de inversión en la microrregión. Existe un amplio consenso, de parte de todos los sectores y actores, en que es necesario avanzar hacia una mayor coordinación regional y, eventualmente, hacia un esquema institucionalizado de articulación”.

 

“Un aspecto que resulta de vital importancia a la luz de las ideas,

creencias y opiniones n los discursos de los iferentes actores relevados

es la administración de certas diferencias y rivalidades históricas

en el desarrollo de la región.

Estas rivalidades presentan ciertos desafíos para seguir superando:

las ciudades dormitorios, la ciudad de gringos y la ciudad obrera,

la productiva y la de servicios, la grande y la chica, la rica y la pobre.

Estas dicotomías son identificadas como causales de una dinámica

de desarrollo aislada, no planificada, con fuertes consecuencias endogámicas.

En el pasado, esta lógica de pensar la ciudad, y no la región, llevó a las tres ciudades

a competir entre sí, o ignorarse mutuamente, privilegiando el vínculo

con la ciudad capital por sobre las demás”.

06-09-2019